Otras aplicaciones:

- Células fotovoltaicas
Para reducir el uso de silicio en las células fotovoltaicas, se está investigando el posible uso de polímeros fotosensibles en la construcción de las placas.
Se fabrican las placas de un material polimérico, generalmente de PMMA, donde se introducen otros polímeros que tienen fluorescencia, llamados fluoróforos. En los bordes laterales de la placa se pone el silicio. Lo deseable es que estos fluoróforos absorban la luz visible y también la del infrarrojo y la emitan con una longitud de onda mayor.
Lo que se pretende es que la luz que penetre en la matriz sea absorbida por el fluoróforo y luego la reemita por fluorescencia. Por reflexión total interna, queda atrapada en la lámina hasta que llegue a la célula y produzca un par electrón-hueco que será la manera de transmitir la energía a los circuitos eléctricos. La eficiencia del proceso tiene sentido en este paso, si se generan suficientes pares para dar potencia al circuito eléctrico que haya conectado.
Este tipo de materiales presentan unas carencias que se intentan solventar como son la fotodegradación, puesto que si se degradan con la luz irán perdiendo eficiencia, y la poca absorción que tienen del infrarrojo, ya que las células de silicio son más eficientes en el infrarrojo y se estarían usando las células de silicio ineficientemente. Actualmente se buscan polímeros que absorban bien el NIR y emitan eficientemente. Otra pequeña objeción del uso de fotopolímeros en este campo es que tienen un espectro de absorción estrecho, por lo que se busca ampliar dicho espectro mediante la mezcla de varios polímeros en la misma lámina para que se aproveche mejor el espectro solar.

-Estereolitografía (SLA o STL)
Es un proceso para fabricar una parte plástica sólida tridimensional a partir de un archivo de datos. Se genera un modelo sólido mediante un sistema gráfico computarizado de la geometría de partes. Cada capa tiene .005 a 0.0020 pulg. El láser sirve para endurecer el polímero fotosensible en donde el rayo toca el líquido, formando una capa sólida de plástico, que se adhiere a la plataforma. El líquido está compuesto por un monómero o mezcla de monómeros y un fotoinciador. Cuando termina la capa inicial, se baja la plataforma una distancia igual al grosor de la capa anterior y se forma una segunda capa y así sucesivamente hasta terminar la pieza completa. Una vez terminada la irradiación, el monómero no polimerizado se extrae de la cuba por gravedad.
Aunque este procedimiento parecía estar indicado para la fabricación de prototipo de piezas complicadas, se están fabricando piezas para aplicaciones de gran exigencia: colectores de tubo de escape, muelles helicoidales, frascos de perfumes…, e incluso pedales de freno y embrague para aviones.
-Fotopolimerización por luz UV (SGC)
Al igual que en la estereolitografía, esta tecnología se basa en la solidificación de un fotopolímero o resina fotosensible. En la fotopolimerización, sin embargo, se irradia con una lámpara de UV de gran potencia todos los puntos de la sección simultáneamente.


-Dentales
Actualmente se utilizan empastes dentales fotocurables en lugar de las antiguas amalgamas. Estos empastes consisten en una mezcla de sílice o alúmina y de una mezcla de monómeros polifuncionales y un fotoinciador. La mezcla de monómero consiste principalmente en dimetacrilato de bisfenol A (BisGMA) y otros metacrilatos monofuncionales. El uso del dimetacrilato otorga una gran resistencia, tanto mecánica como frente a la adsorción de agua o el ataque de otras sustancias que pudiera haber en la boca, debido a que al polimerizar se produce un entrecruzamiento de las cadenas en una malla tridimensional. El fotoiniciador es, en casi todos los casos, la camforquinona, con fuerte absorción en el visible y no tóxica.
La utilización de estos fotocomposites, permite el que, una vez colocadas, en menos de 20 segundos de irradiación “in situ” con luz visible aplicada mediante una fibra óptica, el paciente pueda utilizar su dentadura.
A parte de las ventajas estéticas, este tipo de empaste presenta una adecuada adhesión al diente, mientras que las antiguas amalgamas permanecían ancladas por unión física; un perfecto sellado; una total inocuidad frente a la potencial toxicidad del mercurio; mayor duración; mejor manejo y procesabilidad…

-Polímeros fotodegradables
Uno de los grandes problemas de la sociedad actual es la acumulación de plásticos, para combatir con este problema se trabaja en diferentes ámbitos. Uno de ellos es el estudio de polímeros fotodegradables, que sufran un proceso, por decirlo de alguna manera, contrario a la fotopolimerización, es decir, una disminución del peso molecular del polímero de partida. La fotodegradación se consigue añadiendo al polímero de partida un fotoiniciador que agilice el proceso de degradación.
El proceso que se sigue está basado en que las características de absorción del aditivo fotodegradable o del polímero modificado sean selectivas respecto del intervalo de longitudes de onda comprendidas entre 300 nm y 330 nm, que son justamente las longitudes de onda de la luz natural que no llegan al interior de los locales y viviendas debido al efecto filtro del vidrio de las ventanas.

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