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Implantes
y prótesis
Cuando hablamos de implantes
y prótesis, podemos referirnos a una amplia variedad de campos, ya que
aquí entra desde una prótesis de cadera o rodilla, hasta un implante
dental, pasando por una prótesis que pretende sustituir una parte de un
miembro o un miembro completo (mano, pie, brazo, pierna) consiguiendo
cierto grado de movilidad, prótesis oculares, implantes de piel y un
largo etcétera. Para cada caso se necesitan materiales con
características específicas, que en ocasiones llevan a combinar el uso
de materiales cerámicos, metales y polímeros. Vamos a hablar de algunos
de estos tipos de implantes y prótesis en los que tienen aplicación
materiales poliméricos. De algunos otros se habla en otras secciones de
esta página, como la de oftalmología, la de cirugía estética o la de
ingeniería de tejidos.
Prótesis para extremidades del
cuerpo: Reseña Histórica
El avance en el diseño estas prótesis ha estado ligado directamente con el avance en el manejo de
los materiales empleados por el hombre, así como el desarrollo
tecnológico y el entendimiento de la biomecánica del cuerpo humano.
Estas prótesis son elementos
desarrollados con el fin de mejorar o reemplazar una función, una parte o
un miembro completo del cuerpo humano afectado, por lo tanto, una
prótesis para el paciente y en particular para el amputado, también
colabora con el desarrollo psicológico del mismo, creando una percepción
de totalidad al recobrar movilidad y aspecto.
La primera prótesis de
miembro superior registrada data del año 2000 a. C., fue encontrada en
una momia egipcia; la prótesis estaba sujeta al antebrazo por medio de
un cartucho adaptado al mismo.
En el siglo XIX se emplean
el cuero, los polímeros naturales y la madera en la fabricación de
prótesis; los resortes contribuyen también al desarrollo de nuevos
mecanismos para la fabricación de elementos de transmisión de la fuerza,
para la sujeción. Ya en 1912 Dorrance
en Estados Unidos desarrolló el Hook, que es una unidad terminal que
permite abrir activamente, mediante movimientos de la cintura escapular,
además se cierra pasivamente por la acción de un tirante de goma.
El origen de las prótesis
activadas por los músculos del muñón se da en Alemania gracias a
Sauerbruch, el cual logra idear como conectar la musculatura flexora del
antebrazo con el mecanismo de la mano artificial, mediante varillas de
marfil que hacía pasar a través de túneles cutáneos, haciendo posible
que la prótesis se moviera de forma activa debido a la contracción
muscular. Es en 1946 cuando se
crean sistemas de propulsión asistida, dando origen a las prótesis
neumáticas y eléctricas.
Una aplicación moderna:
Los Materiales Inteligentes.
Hoy en día, el término “inteligente” se ha adoptado como un modo válido
de calificar y describir una clase de materiales que presentan la
capacidad de cambiar sus propiedades físicas (rigidez, viscosidad,
forma, color, etc.) en presencia de un estímulo concreto.
Las
principales características de este tipo de materiales son: de manera
intrínseca presentan sensores de reconocimiento y medida de la
intensidad del estímulo ante el que reaccionará el material. A su vez
presentan “actuadores” intrínsecos, que responden ante dicho estímulo.
Para controlar la respuesta de una forma predeterminada presentan
mecanismos de control y selección de la respuesta. El tiempo de
respuesta es corto. El sistema comienza a regresar a su estado original
tan pronto como el estímulo cesa.
Entre
estos materiales inteligentes, podemos hablar de los materiales con
memoria de forma, el efecto de memoria de forma puede describirse como
la capacidad de un material para cambiar la forma debido a la aplicación
de un estímulo externo. Y dentro de estos, tenemos los polímeros con memoria
de forma. El efecto está relacionado con la combinación de la estructura
y la morfología del polímero junto con el proceso y tecnología de
programación de inclusión de la forma empleado.
Prótesis e implantes en Cirugía Cardiovascular
La
posibilidad de utilizar materiales protésicos sintéticos puede
considerarse como uno de los grandes avances en el terreno de la cirugía
cardiovascular. Los primeros implantes realizados en la década de los
años cincuenta, y sobre todo sesenta, contribuyeron de una forma
extraordinaria a cambiar el rumbo de algunas enfermedades vasculares,
como la arteriosclerosis. En los años setenta, la aparición de un mayor
número de materiales, como el politetrafluoroetileno expandido (ePTFE),
abrió más el abanico de posibilidades para la lucha contra la enfermedad
vascular obstructiva crónica. La tolerancia biológica de estos
biomateriales es buena, pero el implante de prótesis de pequeño y
mediano calibre conduce, en un alto porcentaje de casos, al fracaso, no
puede cumplirse el objetivo de mantener la permeabilidad vascular de la
zona enferma. Sin embargo, tanto el ePTFE como el polietilentereftalato
(Dacron) todavía son los biomateriales más utilizados hoy en día. La
porosidad de la pared parece desempeñar un papel crítico en el proceso
de cicatrización y, por lo tanto, es un factor clave en el éxito a largo
plazo de las prótesis vasculares sintéticas de pequeño calibre.
En los
últimos años, las investigaciones se encaminan a la obtención de
prótesis vasculares que sustituyan a las ya existentes y que mejoren las
perspectivas de su utilización en la clínica humana. De este modo, han
proliferado los estudios sobre la posible utilización, como prótesis
vasculares, de distintos tipos de materiales biocompatibles.
Por ello,
en la actualidad, se prueban nuevos tipos de prótesis, como las
fabricadas a partir de diferentes compuestos de poliuretano. La
utilización de poliuretano para la fabricación de dispositivos de uso
biomédico se extiende cada día más. Sin embargo, la utilización de estas
prótesis de poliuretano no está exenta de polémica. La supuesta
degradación de este tipo de biomaterial y la aparición de efectos
colaterales, como la reacción a cuerpo extraño y la aparición de hemangiosarcomas a partir del octavo mes del implante, ponen en
entredicho la viabilidad de estos biomateriales para su uso biomédico,
aunque estos extremos no los compartan la mayoría de los autores; el
tratamiento del poliuretano con diversos compuestos disminuye
considerablemente la aparición de células blancas y mejora notablemente
la biocompatibilidad del mismo, sin que se describan efectos secundarios
en animales de experimentación.
Prótesis
Dentales: Nuevos Polímeros en Prótesis Fija
Durante
los últimos años, han aparecido como alternativa a la cerámica unos
materiales con una composición básica similar a las clásicas resinas
compuestas, es decir, una matriz orgánica y un relleno inorgánico.
Algunos fabricantes los denominan cerómeros, como si fuera un material
híbrido de cerámica y resina compuesta, mientras que otros los denominan
poliglass o polividrio, composites de segunda generación, o nuevos
polímeros.
Son
ejemplos de estos nuevos materiales los sistemas Artglass (Heraeus
Kulzer), Belleglass HP (Kerr) y Targis-Vectris (Ivoclar-Vivadent),
etc... No existen estudios a largo plazo sobre estos materiales y su
comportamiento clínico.
Algunos estudios, como el aparecido en el Clinical Research Associates
Newsletter (1998), indican como principales características de estos
materiales (comparándolas con las cerámicas): menor capacidad de
abrasionar los dientes antagonistas, mayor tendencia al desgaste
sobretodo en zonas oclusales, mayor facilidad para su reparación
clínica, una estética aceptable, mayor aparición de sensibilidades
post-operatorias, así como una menor transmisión de cargas oclusales
sobre los dientes pilares.
Prótesis de
Articulaciones
Uno de
los motivos más frecuentes en Cirugía Ortopédica de la artroplastia o
implantación de una prótesis es la artrosis. También ciertas fracturas
de cadera y hombro se tratan mediante la implantación de una prótesis,
algunos tumores óseos articulares se tratan quirúrgicamente con un
implante protésico.
Tradicionalmente para esto se utilizaban piezas de platino u otros
materiales, pero el problema era que el paciente no recuperaba ni
siquiera un mínimo de movilidad en estas partes del cuerpo, pues una
pieza de platino no podía rotar sobre un hueso, y así quedaba condenado
a una silla de ruedas o a usar muletas o bastones, ni hablar de su vida
deportiva. Como alternativa ha surgido la utilización de ciertos
materiales plásticos, como el UHMWPE (polietileno de peso molecular
ultra alto).
El UHMWPE
puede entrecruzarse y hacerse mucho más resistente, y fabricar
prácticamente cualquier forma caprichosa, pues la cabeza del fémur o la
rótula de estos pacientes se puede fabricar a su medida anatómica,
brindando al paciente una nueva oportunidad de poder recuperar
movilidad, e incluso se han reportado casos en los que el paciente puede
volver a practicar deporte (no a nivel profesional). A casi ocho años de
estos primeros implantes, no se han reportado rechazos ni problemas
secundarios derivados del uso de este plástico.
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