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1.
Introducción
No existe una definición precisa
del término hidrogel, la descripción más usual se refiere a ellos como
materiales poliméricos entrecruzados en forma de red tridimensional de
origen natural o sintético, que se hinchan en contacto con el agua
formando materiales blandos y elásticos, y que retienen una fracción
significativa de la misma en su estructura sin disolverse.
Los sólidos poliméricos son
especialmente aptos para formar geles gracias a su estructura de largas
cadenas. La flexibilidad de estas cadenas hace posible que se deformen
para permitir la entrada de moléculas de disolvente dentro de su
estructura tridimensional.
Los geles se pueden clasificar en
dos tipos, en función de la naturaleza de las uniones de la red
tridimensional que los constituyen:
-
geles físicos,
presentan una red tridimensional formada por uniones que no son
completamente estables. Generalmente, las uniones son del tipo de van
der Waals, muchos más débiles que las uniones covalentes. Dan origen a
las mallas no entrecruzadas.
-
geles químicos,
que son aquellos en los que la red está formada a través de enlaces
covalentes. Este tipo de enlace es muy fuerte y su ruptura conduce a la
degradación del gel. Dan lugar a las mallas entrecruzadas.
En el caso de mallas entrecruzadas,
el entramado molecular está fijado por los nudos covalentes de la malla.
En los polímeros no entrecruzados
existe un entramado de origen físico (no permanente), puesto que las
cadenas se enredan unas con otras en una maraña tridimensional que puede
albergar y retener moléculas de líquido.
Por lo que respecta al
hinchamiento, la diferencia fundamental entre polímeros entrecruzados y
no entrecruzados reside en que, en los primeros, la entrada de líquido
no puede separar las cadenas por estar covalentemente unidas mientras
que en los segundos, la entrada de líquido puede desenmarañar las
cadenas, separándolas, debido a que las fuerzas que las mantienen unidas
son de origen físico.
La apariencia externa que tiene un
gel depende de su proporción líquido / sólido.
En el caso de los polímeros
entrecruzados, los geles mantienen su aspecto de sólidos elásticos. Pero
en el caso de polímeros no entrecruzados, a medida que aumenta la
proporción de líquido se va pasando desde dicho aspecto de sólido
elástico al de líquido viscoso.
Los hidrogeles presentan una serie
de características particulares como son:
- Carácter hidrófilo: debido a la
presencia en la estructura de grupos solubles en agua (-OH, -COOH, -CONH2,
-CONH, SO3H).
- Insolubles en agua: debido a la
existencia de una red polimérica tridimensional en su estructura.
- Presentan una consistencia suave y
elástica la cual está determinada por el monómero hidrófilo de partida y la
baja densidad de entrecruzamiento del polímero.
- Se hinchan en agua aumentando
considerablemente su volumen hasta alcanzar un equilibrio
químico-físico, pero sin perder su forma. La forma no hidratada se
denomina xerogel.
El
entrecruzamiento en los hidrogeles es debido no solo a uniones
covalentes (enlaces σ), típicas de cualquier material entrecruzado sino
también a fuerzas intermoleculares de van der Waals y a los enlaces de
hidrógeno.
En los
hidrogeles existen, además, otros tipos de interacciones como son las
fuerzas electrostáticas, tanto atractivas como repulsivas, uniones
intermoleculares de componentes hidrófobos e interacciones iónicas.
2. Clasificación de los hidrogeles
Los
hidrogeles pueden clasificarse de varias formas dependiendo de qué
características y propiedades particulares se tomen como referencia.
En base a
la naturaleza de los grupos laterales
pueden clasificarse en neutros o iónicos (aniónicos, catiónicos,
anfolíticos).
De
acuerdo a sus características mecánicas y estructurales,
se pueden clasificar en redes afines o redes fantasma.
Dependiendo del método de preparación:
red homopolimérica, copolimérica, multipolimérica, o red polimérica interpenetrada.
Finalmente, pueden clasificarse en base a la estructura física de la
red en hidrogeles amorfos, semicristalinos, estructuras por enlaces
de hidrógeno y agregados hidrocoloidales.
Los
hidrogeles también pueden presentar un comportamiento de hinchamiento
dependiente del medio externo, se dice entonces que son
hidrogeles fisiológicamente sensibles.
Algunos de los factores que afectan al hinchamiento de este tipo de
hidrogeles incluyen el pH, temperatura, fuerza iónica y radiación
electromagnética.
3. Síntesis
de hidrogeles
En la
síntesis de un hidrogel, junto a los elementos habituales de cualquier
reacción de polimerización, tales como el disolvente, monómero o
monómeros y el iniciador, se necesita de un agente entrecruzante, que va
a ser el responsable de la estructura reticulada del gel.
Al
sintetizar un hidrogel se puede elegir entre un gran número de
monómeros, que dividiremos en tres categorías:
1) Monómero con sustituyentes laterales no ionizables:
en
esta categoría pueden incluirse la acrilamida, la N-vinilpirrolidona, el
metacrilato de 2-hidroxietilo, etc.
2) Monómeros con grupos funcionales ionizables:
como, por ejemplo, los ácidos acrílicos, metacrílicos, itacónico,
sulfónicos y aminas; de los cuales se obtienen hidrogeles que absorben
gran cantidad de agua y tienen pobres propiedades mecánicas.
3)
Monómeros switeriónicos o sales internas: el sustituyente lateral
consiste en dos grupos cargados y unidos a la cadena principal. Su
característica primordial es que para el polímero entrecruzado el
hinchamiento de la red es mayor en disolución salina que en agua..
Los
hidrogeles se preparan mediante el hinchamiento de una estructura
entrecruzada en agua o fluidos biológicos que contienen grandes
cantidades de ésta. En muchas ocasiones el fluido puede estar presente
durante la formación de la estructura entrecruzada.
Existen
varios métodos de preparar hidrogeles entrecruzados como son:
- Entrecruzamiento por radiación:
Esta reacción utiliza la emisión de electrones, rayos
gamma, rayos X o luz ultravioleta para excitar el polímero y producir la
estructura entrecruzada.
-
Reacción química:
Este método es una reacción de copolimerización y
entrecruzamiento entre uno o más monómeros y un monómero multifuncional
el cual está presente en muy pequeñas cantidades, este último se
denomina agente entrecruzante y presenta una masa molecular pequeña, se
une a cadenas de peso molecular grande a través de sus grupos
multifuncionales.
Independientemente del tipo de polimerización y de los monómeros que se
utilicen, es necesario emplear un agente desencadenante de la reacción
de polimerización o iniciador. Los sistemas de iniciación que pueden
emplearse son los habituales en la síntesis de polímeros: radicales
libres, temperatura, iniciadores iónicos, radiación gamma o par redox.
El
entrecruzamiento covalente puede obtenerse por una variedad de técnicas:
-
polimerización de una disolución concentrada de ácido acrílico
que puede causar
auto-entrecruzamiento a través de la eliminación de átomos de hidrógeno
del esqueleto del polímero, seguida de combinaciones de radicales.
- radiación ionizante
que puede ser controlada a través de la dosis y la velocidad de la radiación
aplicada al sistema.
- copolimerización del monómero principal con una pequeña cantidad de un
comonómero multifuncional
(la ruta más común).
Las
fuerzas cohesivas que permiten el entrecruzamiento no son tan sólo de
carácter covalente. También intervienen otras fuerzas, como por ejemplo,
las electrostáticas, hidrófobas, interacciones dipolo-dipolo o enlaces
de hidrógeno.
La
elección del agente entrecruzante es fundamental para optimizar las
propiedades del hidrogel. Estos agentes han de poseer varios grupos
reactivos en su estructura, siendo habitual la utilización de compuestos
tetrafuncionales y hexafuncionales. Un ejemplo de este tipo de monómeros
y uno de los más utilizados es la N,N-metilenbisacrilamida (NMBA).
4. Hinchamiento de estructuras
entrecruzadas
Una red
polimérica tridimensional puede absorber una gran cantidad de agua o
fluido con el que se ponga en contacto. Durante el hinchamiento, las
cadenas que conforman la red asumen una configuración elongada y esta
dilatación va acompañada de la aparición de una fuerza retráctil en
oposición al proceso de hinchamiento, que actúa como una presión que las
cadenas de la malla ejercen sobre el disolvente contenido en ella. A
medida que la malla se hincha con el disolvente aumenta dicha presión
elástica y el hinchamiento alcanza su valor máximo o de equilibrio
cuando se obtiene un balance entre ambas fuerzas.
Similar
analogía existe entre el equilibrio de hinchamiento y el equilibrio
osmótico.
4.1. Factores que afectan al hinchamiento
La
relación de entrecruzamiento es uno de los factores más importantes
que afectan al hinchamiento de los hidrogeles y se define como la
relación entre los moles de agente entrecruzante y los de las unidades
repetidas de monómero. A mayor entrecruzamiento, mayor cantidad de
agente entrecruzante es incorporado en la estructura del hidrogel. Los
hidrogeles muy entrecruzados tienen una estructura más compacta y se
hinchan mucho menos comparándolos con el mismo hidrogel con un
entrecruzamiento menor. La estructura molecular del polímero
también puede afectar al hinchamiento.
Aquellos
hidrogeles que contienen grupos hidrófilos en su estructura se hinchan
en mayor grado que aquellos que contienen grupos hidrófobos, los cuales
se colapsan en presencia de agua, minimizando su interacción con las
moléculas de agua y dando como resultado hidrogeles mucho menos
hinchados.
5. Geles sensibles al medio
Los
hidrogeles a veces sufren cambios de volumen en respuesta a cambios en
las condiciones externas. La red polimérica puede cambiar su volumen en
respuesta a un cambio en el medio como la temperatura, composición del
disolvente, campo eléctrico, luz , pH, presión, etc.
En
particular la mayoría de los trabajos de investigación han estado
centrados en el efecto del pH y la temperatura debido a la importancia
de estas variables en sistemas fisiológicos, biológicos y químicos.

El
volumen de los hidrogeles depende del balance entre las interacciones
específicas repulsivas y atractivas que existen en la red. La
combinación de interacciones moleculares tales como fuerzas de van der
Waals, interacciones hidrófobas, enlaces de hidrógeno e interacciones
electrostáticas, determinan el grado de hinchamiento del hidrogel en el
equilibrio.
5.1. Geles
sensibles al pH
Si un gel
contiene grupos ionizables, es un gel sensible al pH, dado que la
ionización está determinada por el pH en términos de ionización de
equilibrio. La variación del pH del medio de hinchamiento induce cambios
en el grado de ionización de los electrolitos y, por tanto, un cambio en
el grado de hinchamiento del hidrogel.

5.2.
Geles
sensibles a la temperatura
La
temperatura es uno de los parámetros más significativos que afectan al
comportamiento de fases de los geles.
Un
estudio ha demostrado la posibilidad de producir geles con una
temperatura de transición concreta o incluso desarrollar geles con
varias temperaturas de transición.
5.3. Geles
sensibles a otros estímulos
5.3.1. Geles
sensibles a la luz
La luz es
un parámetro fácil de controlar. Se han empleado dos métodos que inducen
transiciones de fase en volumen en respuesta a la luz:
1)
Ionización por iluminación con luz ultravioleta: por ejemplo,
geles copolímeros de NIPA y moléculas fotosensibles. En ausencia de
radiación ultravioleta existen geles que sufren un continuo cambio de
volumen, mientras que con irradiación ultravioleta muestran una
transición de fase en volumen. A una temperatura apropiada los geles se
hinchan discontinuamente en respuesta a la irradiación de luz
ultravioleta y colapsan cuando dejan de iluminarse.
2)
Calentamiento local por iluminación con luz visible: Este
fenómeno se caracteriza por un incremento de la temperatura dentro de un
gel termosensible. El gel estaba formado por el monómero termosensible
NIPA, y el cromóforo clorofila. En ausencia de luz el gel cambiaba de
volumen de forma continua al variar la temperatura, en tanto que con
iluminación la temperatura de transición disminuye y más allá de cierto
umbral de irradiación la transición de fase en volumen se hace
discontinua.
5.3.2. Geles sensibles al campo eléctrico
En un
estudio se observó que la intensidad de la corriente eléctrica y la
composición del gel influían en el mecanismo de liberación de un
fármaco. El efecto más importante parece ser la migración y
redistribución de los contraiones e iones añadidos dentro del gel.
5.3.3. Geles sensibles a reacciones bioquímicas
Un gel
puede sufrir una transición de fase cuando están presentes en el medio
elementos bioquímicamente activos, tales como enzimas o receptores.
6.
Propiedades de los hidrogeles
Existe
una relación directa entre las propiedades de un hidrogel (o un polímero
en general) y su estructura, de tal forma que ambas características no
pueden considerarse de forma aislada, ya que el método de síntesis
influye de manera decisiva sobre ellas. Por lo tanto, cuando se exponen
las propiedades de los hidrogeles ha de hacerse referencia a los
parámetros estructurales que las condicionan.

Derivadas
de la situación de hinchamiento del hidrogel, existen una serie de
propiedades muy importantes que se describen en los siguientes
apartados.
6.1.
Contenido de agua en equilibrio
Esta
propiedad afecta a otras, como por ejemplo, la permeabilidad, las
propiedades mecánicas y superficiales y la biocompatibilidad.
El
contenido de agua en el equilibrio de un hidrogel se ve afectado,
fundamentalmente, por la naturaleza del monómero o monómeros hidrófilos
que lo forman, por el tipo y densidad de entrecruzamiento y por otros
factores como son, la temperatura, la fuerza iónica y el pH del medio de
hidratación.
6.2. Estabilidad dimensional
Cualquier
fenómeno que dé lugar a cambios en el contenido de agua absorbida, dará
lugar a cambios dimensionales. Teniendo en cuenta que el contenido de
agua absorbida depende de la estructura del material, la composición del
hidrogel tendrá un marcado efecto sobre la estabilidad del mismo.
6.3.
Humectabilidad superficial y tensión superficial crítica
La
humectabilidad superficial se obtiene determinando la tensión
superficial crítica, que a su vez se determina midiendo el ángulo de
contacto de un líquido con la superficie. La medida del ángulo de
contacto de una serie de líquidos con diferente tensión superficial
conduce a la determinación de la tensión superficial crítica.
6.4. Permeabilidad al oxígeno
La
velocidad de transporte de compuestos de bajo peso molecular a través de
hidrogeles es un importante parámetro para muchas aplicaciones. Así por
ejemplo, la permeabilidad al oxígeno es de fundamental importancia en
aplicaciones de lentes de contacto.
Se mide
la permeabilidad del oxígeno disuelto en agua.
En los
hidrogeles la permeabilidad al oxígeno está gobernada por el contenido
de agua en equilibrio. Cuando los hidrogeles presentan contenidos de
agua menores o iguales al 30% la permeabilidad al oxígeno depende de la
estructura polimérica que condiciona la proporción de agua unida y de
agua libre. Sin embargo, con contenidos de agua en equilibrio
superiores, la permeabilidad al oxígeno está en proporción logarítmica
al contenido de agua del hidrogel.
6.5.
Permeselectividad
Las
membranas de hidrogeles presentan una baja tensión superficial con los
fluidos acuosos o biológicos y su contenido en agua asociada permite
controlar la permeabilidad. Así, se ha observado que el transporte de
iones a través de la membrana no solamente depende de su tamaño, sino
del contenido de agua que es el factor que condiciona el tamaño del
poro. Teniendo en cuenta que el contenido de agua depende de la
estructura molecular, pueden diseñarse membranas de diferente tamaño de
poro y que, por tanto, permitan el paso selectivo de diferentes iones.
6.6. Propiedades ópticas
El índice
de refracción de los hidrogeles depende de su composición química, del
grado de hinchamiento y de la naturaleza del disolvente que produce el
hinchamiento.
6.7. Propiedades mecánicas
La
resistencia mecánica representa la capacidad de un material para
soportar la acción de una fuerza sin romperse y generalmente se
caracteriza por el esfuerzo que induce dicha ruptura. La respuesta de un
material a la acción de una fuerza puede oscilar entre dos
comportamientos extremos:
-
Viscoso: Toda la fuerza aplicada al cuerpo, lo deforma, y al dejar de
actuar, permanece la
deformación. La energía suministrada se pierde en forma de calor.
-
Elástico: Una vez que cesa la aplicación de la fuerza, desaparece la
deformación inducida, recuperándose el trabajo correspondiente.
Entre
ambos modelos ideales nos encontramos con el comportamiento real de los
materiales (viscoelástico), que define la palabra plástico en términos
mecánicos como combinación de ambos comportamientos, no pudiendo
despreciarse una componente frente a otra, o debiendo considerarse
ambas, en función de la naturaleza intrínseca del material, del nivel de
tensión aplicada y de la temperatura.
6.8.
Biocompatibilidad
En el campo de los polímeros el término
biocompatibilidad se refiere a dos aspectos diferentes pero que se
encuentran directamente relacionados:
- La
elevada tolerancia que han de mostrar los tejidos ante ese agente
extraño, fundamentalmente cuando el polímero va a ser implantado.
- La
estabilidad química y, especialmente, física del material polimérico
durante todo el tiempo en el que se encuentre en contacto con el
organismo.
Desde que
los hidrogeles se introdujeron en el campo de la Biomedicina, ha quedado
demostrado que poseen un gran potencial como biomateriales, debido a su
buena biocompatibilidad. Esta característica se debe a que las
propiedades físicas de los hidrogeles se asemejan a las de los tejidos
vivos más que cualquier otra clase de biomateriales sintéticos,
particularmente, en lo referente a su contenido en agua relativamente
alto, su consistencia blanda y elástica y su baja tensión superficial.
7.
Aplicaciones de los hidrogeles
Sobre
todas ellas destacan aquellas aplicaciones que podemos enmarcar en el
campo de la biomedicina.
7.1. Lentes de contacto
Para esta
aplicación se precisa que:
·
la lente
debe permitir la llegada de oxígeno a la córnea
·
el fluido
lacrimal debe formar una película entre la córnea y la lente
·
dicha
lente debe resistir la fuerza del párpado para evitar posibles
inestabilidades visuales.
La
clasificación de los hidrogeles para esta aplicación se hace normalmente
de acuerdo con el contenido en agua de los mismos, puesto que esta
característica condiciona la cantidad de oxígeno que pueden difundir.
7.2. Prótesis en tejidos
Las
propiedades físicas de los hidrogeles permiten su empleo en prótesis de
tejidos blandos. En implantes cerebrales, se han utilizado diferentes
hidrogeles que actúan como sustrato para la cura y crecimiento de
tejidos, así como en el encapsulamiento, transplante y liberación de
células y en la regeneración de axones. En la reproducción de tejido
cartilaginoso, en cirugía reconstructiva de la aurícula, se han empleado
hidrogeles de alginato y colágeno, obteniéndose cartílagos muy parecidos
a los naturales. El poli(HEMA) ha sido utilizado en prótesis de senos
presentando ventajas sobre los tejidos grasos que tienden a
reabsorberse, y otros materiales sintéticos como las siliconas, ya que
los hidrogeles son permeables a los fluidos corporales. Los hidrogeles
de poli(alcohol vinílico) y los interpenetrados (IPN), reforzados o no,
presentan mejores propiedades mecánicas y se han estudiado como posibles
sustitutos de los tendones, ligamentos y discos intervertebrales.
7.3. Prótesis de conductos humanos
Los
hidrogeles se han empleado también en prótesis de uréter, conductos
biliares y esófago.
7.4. Revestimiento de suturas
Los
hidrogeles no poseen las propiedades mecánicas adecuadas para emplearlos
en suturas quirúrgicas, sin embargo, su biocompatibilidad ha permitido
su empleo como revestimiento de las suturas. Los beneficios de este
revestimiento se manifiestan en un mayor crecimiento de las células y en
la eliminación de algunos efectos nocivos que producen las suturas
tradicionales.
7.5. Cirugía
Los
hidrogeles se han empleado cuando se produce un desprendimiento de
retina, cirugía de córnea y corrección de glaucomas.
También
se han empleado hidrogeles de hialuronato de sodio en cirugía pélvica y
abdominal.
Por
último, podemos resaltar el uso de hidrogeles de gelatina y poli(ácido
glutámico) como sellantes de los agujeros de aire que comúnmente
aparecen en operaciones de tórax y de pulmón.
7.6. Hemodiálisis
La
hemodiálisis es una técnica terapéutica que permite la eliminación de
toxinas de la sangre en los enfermos de riñón. Aunque en esta técnica se
utilizan membranas de celulosa regenerada, se han ensayado membranas que
presentan permeabilidad selectiva, basadas en polímeros y copolímeros de
PHEMA, N-vinilpirrolidona, ácido acrílico y acrilonitrilo.
7.7. Hemoperfusión
La
hemoperfusión es una técnica terapéutica utilizada en el tratamiento de
enfermos urémicos. El principal problema que presenta esta técnica es la
necesidad de absorbentes biocompatibles que presenten algún grado de
especificidad frente a determinadas toxinas de la sangre. Diversos tipos
de carbón activado presentan una elevada área superficial y poseen gran
capacidad de adsorción de ciertas toxinas, pero presentan baja
compatibilidad con la sangre. Se han utilizado hidrogeles como material
de revestimiento de los granos de carbón activado logrando mejorar su
biocompatibilidad. Los hidrogeles que recubren las partículas de carbón
activado actúan como membranas, y se suelen realizar dos tipos de
revestimiento: mediante impregnación (revestimiento de la superficie de
los poros) o mediante encapsulación (revestimiento total de la
superficie externa).
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