LOS POLIMEROS EN EL ARTE

Luis Javier Hidalgo Maestro

Pintura al Oleo

Pintura

La pintura al óleo utiliza el aceite para disolver los colores. Ha sido la más importante técnica pictórica desde el siglo XV hasta nuestros días.

EL SOPORTE Y SU IMPRIMACIÓN

El soporte más utilizado con el óleo es la tela o lienzo, aunque también se ha indicado que esta técnica es asimismo válida para pintar sobre pared. Se aplicó también a la tabla, especialmente por la escuela flamenca, pero dado que la tela, como soporte móvil menos pesado, ha permitido el desarrollo y perfeccionamiento de la pintura al óleo.

Las telas preferidas para la pintura al óleo han sido las de lino y de cáñamo; el algodón ya presenta una porosidad y sensibilidad higrométrica muy fuertes, y, por su parte, la seda tiende a quebrarse bajo la acción de los aceites. Es muy importante, asimismo. el tipo de tejido de la tela; los venecianos utilizaban los tejidos en espina-pez y los de fuerte granulosidad.

A continuación, es necesario preparar el lienzo para que reciba la pintura, proceso que se denomina "imprimación". Debe tenerse en cuenta que este proceso es de máxima importancia, puesto que de una buena imprimación depende no solamente la luminosidad del cuadro, sino, en gran parte, la propia duración del mismo, y, en definitiva, la vida de la obra de arte.

Aunque el sistema de imprimación del lienzo utilizado por la escuela veneciana haya llegado hasta la actualidad, hoy día se aconsejan procedimientos algo más complejos, tendentes a obtener los efectos deseados.

Siempre se comienza, para proteger el lienzo y eliminar la posible porosidad del mismo, por extender una primera mano de cola (a base de gelatina, de pieles o de caseína), que se corrige o rebaja con amoniaco y glicerina con el fin de evitar la putrefacción de la tela y la rigidez.

Luego se procede a la imprimación propiamente dicha, consistente en aplicar una mezcla de cola dulce, óxido de cinc y carbonato de calcio.Debe constituir un fondo muy fino.

Cuando se quiere obtener un fondo no absorbente, hay que emplear aislantes a base de barniz, para eliminar la absorción. Se puede hacer mediante una mano muy sutil de cerusa (blanco de plomo) diluido en aceite y esencia, si bien entonces la tela no se puede utilizar hasta su completo secado, que no se consigue hasta pasados vanos meses.

Normalmente, el fondo de la imprimación queda, como se ha descrito en color blanco, puede afirmarse que una imprimación en blanco sienta bien bajo todos los colores. Sin embargo, es posible que al artista le convenga otro color de fondo, por ejemplo el rojo, pero habrá de tener cuidado al elegirlo, calculando los valores y tonos de la pintura que va a realizar. Muchos pintores, como Rubens, han utilizado con maestría la transparencia de la imprimación de color de fondo, que queda reflejada en la propia pintura.

LOS AGLUTINANTES DEL COLOR

En la técnica de pintura al óleo se emplean como aglutinantes para la disolución de los colores los aceites grasos, además de esencias (que también ayudan a disolverlos, así como a las resinas) y de resinas (que facilitan el secado de los aceites evitando arrugados y contracciones y dando claridad a los colores).

Entre los aceites grasos vegetales debe destacarse el de linaza, obtenido de las semillas del lino, que es la misma planta que proporciona el hilo para los lienzos; es el aceite más secante. También el aceite de nueces, que se consigue por prensado de nueces maduras, y el de adormidera, prensado de las semillas de adormidera blanca; estos dos últimos tienen la ventaja de que no amarillean con tanta facilidad.

Las esencias no dejan rastro, ya que evaporan absolutamente y proporcionan delgadas películas de color; entre las de origen vegetal destaca la esencia de trementina (destilación del bálsamo de pino), siendo muy apreciada la esencia de trementina de Venecia (obtenida del alerce).

Por ultimo, las resinas pueden ser duras, como el copal y el ámbar, siendo menos indicadas que las blandas, entre las que destacan la almáciga o mastix y la dammar.

 

Pintura Acrilica

Se trata de una técnica que emplea los mismos pigmentos usados en óleo o acuarela pero diluidos en un aglutinante acrílico conformado por una resina sintética (hecha a partir de ácido acrílico). El medio asi resultante es soluble en agua. Su secado es rápido, el acabado mate (menos medio acrílico) o brillante (más medio). Ofrece otras ventajas como añadir más pintura a una superficie ya pintada (incluso con otra técnica), es muy estable, resistente a la oxidación, etc., siendo la técnica que menos problemas tiene de cara a su conservación.

Se puede trabajar sobre cualquier soporte absorbente, directamente o como imprimación en un medio acrílico con blanco de titanio. Permite empastes de mayor resistencia que el óleo, el cual tiende a cuartearse. Esta técnica se asocia al Arte contemporáneo sobre todo desde la década de los cincuenta, principalmente en el ámbito americano del expresionismo abstracto (Pollock, Rothko ... ) y entre los pintores de los valores geométricos y del Pop Art (Warhol, Wesselmann ... ).

SUPERFICIES

Las pinturas acrílicas se adaptan a una gran variedad de superficies. Se las puede aplicar sobre casi cualquier soporte absorbente -lienzo, madera, aglomerado, cartón o papel- sin ninguna base aislante entre el soporte y la pintura, aunque suele emplearse un aparejo acrílico.

Existen dos importantes excepciones: las resinas sintéticas, por estar suspendidas en agua, no agarran sobre una base oleosa; también deben evitarse las bases hechas con una emulsión ordinaria, ya que aunque son solubles en agua pueden formar una base incompatible químicamente con los acrílicos.

Lienzos. Todos los tipos, desde la arpillera hasta el lino fino. No es necesario aplicar una capa como con la pintura al óleo pero si tiene una trama muy abierta, es conveniente imprimar.

Papel y cartón. Los acrílicos agarran sobre casi cualquier cartón, cartulina o papel fuerte, tanto con imprimación como sin ella.

Madera. Las tablas de madera son muy buen soporte para los acrílicos. Puede emplearse madera natural, contrachapados y aglomerados. El táblex es un buen soporte pero hay que reforzarlo por detrás para que no se arquee.

Metal. Los metales tienen superficies muy lisas, no absorbentes, sin granos que ayuden a retener la pintura. Con óleos, esto es un problema, porque son malos adhesivos, pero los acrílicos funcionan bastante bien sobre metales, especialmente zinc y cobre. Se aconseja lijar antes la superficie y aplicar aparejo.

Murales. Pintar sobre muros de yeso, cemento, piedra o ladrillo, plantea problemas especiales, en lo referente a pintura al aire libre. Sin embargo, los acrílicos aplicados a dichos soportes resisten a los ácidos, bases y humedad en un grado considerable, mucho mejor que el óleo. Ya hemos dicho que precisamente este problema fue el que llevó a la adopción de las resinas acrílicas para usos artísticos

Los acrílicos son excelentes para murales interiores pintados sobre yeso, porque se secan de un modo mate y uniforme.

Imprimación. Cualquier superficie absorbente sin imprimar absorberá el pigmento y se secará con un acabado mate y uniforme. Las superficies imprimadas tienen un ligero brillo, aunque si se desea se puede contrarrestar este efecto mezclando la pintura acrílica con agua.

Es esencial usar un aparejo acrílico: el aparejo corriente no se mezcla con la pintura acrílica. El aparejo acrílico no es más que medio acrílico mezclado con blanco de titanio inerte, pero se puede comprar ya hecho y es barato. Hay que dar dos o tres capas finas, dejando secar antes de aplicar la siguiente.

PINTURAS, PIGMENTOS, AÑADIDOS

Los colores de PVA son más baratos, pero menos fiables y permanentes. Rowney, Winsor and Newton, Liquitex, Titán y Aquatec ofrecen amplias gamas de colores. En ellas encontramos los nombres tradicionales -ocre amarillo, sombra natural, rojo de Venecia, azul cobalto o ultramar, etc.- pero también nombres nuevos y extraños, como carmesí naftol, verde de Ftalocianina, azul de indantreno, y púrpura de dioxazina.

Estos pigmentos son el resultado de años de investigación en laboratorios, donde se han producido fórmulas químicas absolutamente nuevas.

Hay que tener cuidado con las tapas de los tubos de pintura. El uso constante hace que se deposite pintura en el cuello del tubo, endureciéndose y dificultando el volver a colocar la tapa, con lo cual puede entrar aire en el tubo endureciendo todo el contenido.

Mediums. Las pinturas acrílicas corrientes se secan con un acabado semimate. Si no se les añade agua, tienen un brillo semejante al de la cáscara de un huevo. Los fabricantes hacen varios tipos de medios acrílicos que, añadidos a la pintura, producen diferentes acabados. Algunos de estos medios dan un acabado muy brillante; otros permiten obtener un acabado mate sin diluir la pintura con agua; y otros hacen la pintura transparente.

Gel. El gel acrílico al añadirse a la pintura hace que esta mantenga un volumen estable al secarse, con un acabado similar al óleo. Básicamente los geles son añadidos que dan volumen y maleabilidad a la pintura sin afectar a su tono o intensidad de color. Se pueden encontrar geles ligeros, medios y espesos dependiendo de nuestros gustos.

Pasta densa. Es un gel con mayor textura, normalmente cargado con arenas lavadas o polvos de mármol y productos granulados ofreciendo una textura regular en toda la mezcla. Como sustitución se puede emplear toda clase de aditivos, arenas y tierras tanto al medio acrílico como a la propia pintura.

Retardador del secado. Surge como solución ante el principal "problema" de los acrílicos: su rápido secado. Al añadir retardador, aumentamos el tiempo en el que la pintura deja de ser manejable, por lo que podemos manipularla durante mucho más tiempo sobre todo en las técnicas de mojado sobre mojado, fundidos suaves de color, etc...

Fluidificador. En lugar de hacer una mezcla fluida de acrílico con mucha agua, es mejor utilizar un fluidificador para que la pintura no pierda sus propiedades y estabilidad. El fluidificador no deja de ser otra clase de medio acrílico.

Transparentizador. Confiere a la pintura una mayor dispersión del pigmento sin que se pierdan las propiedades de la misma. Especialmente adecuado para veladuras y transparencias.

EQUIPO

Normalmente, se emplean para los acrílicos los mismos tipos de pinceles y espátulas que para los óleos. Si se van a usar diluidos y en pequeña escala, harán falta pinceles de acuarela, los mejores son de marta. Con los pinceles usados para acrílicos hay que tener especial cuidado, porque la pintura se seca muy aprisa y queda dura como una piedra. Nada más usarlos, deben lavarse con agua concienzudamente, para que no quede nada de pigmento entre los pelos. El agua caliente disuelve mejor la pintura. Si la pintura se ha solidificado en un pincel, puede salvarse éste sumergiéndolo en esencias metiladas durante un mínimo de 12 horas, y después quitando la pintura con los dedos. Finalmente, se lava con agua y jabón. Las paletas, caballetes y tableros de dibujo usados por pintores al óleo y acuarelistas sirven también para pintar con acrílicos. Existen también paletas de plástico, en las que es algo más fácil eliminar la pintura acrílica seca.

Acido acrilico