La cuestión de las reservas de petróleo

Al hilo del intenso debate que está habiendo a raíz del Manifiesto Última Llamada, que nuestro grupo ha suscrito, se ha publicado un comentario en el blog que cuestiona la veracidad de los datos sobre la extracción de petróleo publicados en mi post. El comentario dice que las reservas de petróleo han aumentado en los últimos años de forma muy destacada y cita unos datos  que, aparentemente, no concuerdan con el declive que damos en las figuras.

Algunas de las respuestas que se han dado en el foro hablan de que, lo importante, no son tanto las reservas como los ritmos de extracción (de hecho, esta es la base de las teorías del pico del petróleo). Aunque existan todavía reservas en el subsuelo, a medida que los pozos se van vaciando, la extracción es más complicada y llega un momento en que no puede seguir la demanda creciente.

Pero ese no es el único argumento que defiende la veracidad de nuestros resultados.  Hay que tener en cuenta que  los datos sobre las reservas de petróleo que posee cada país están sujetos a mucha especulación y, si uno los estudia cuidadosamente, ve  cosas que no cuadran.

Es relativamente sencillo encontrar datos oficiales sobre el consumo de petróleo. BP, por ejemplo, ofrece estadísticas públicas en su web. No es tan sencillo encontrar datos sobre los descubrimientos de petróleo, pero se pueden encontrar datos históricos fiables (ASPO, por ejemplo, los ofrece). Con estos dos datos podríamos estimar cuáles son las reservas conocidas de petróleo en el mundo, ya que las reservas conocidas deben ser el resultado de ir sumando año a año los descubrimientos y restando la extracción.

Si uno hace eso con los  descubrimientos (de ASPO) desde 1930 hasta 2008 y el consumo (según BP) obtiene las gráficas de las Figuras 1 y 2. En la Figura 1 se puede ver que los descubrimientos (en verde) se realizan en años concretos (oscila mucho la gráfica) y se van haciendo más pequeños a partir de 1965, mientras la extracción sigue una curva creciente, impulsada por una demanda también creciente. El resultado de sumar descubrimientos y restar extracción es la curva verde de la Figura 2, en la que se puede ver que, a partir de los años 90, las reservas empiezan a disminuir. Este comportamiento parece bastante lógico, dado la forma de  las gráficas anteriores.

 Sin embargo, los datos de reservas que BP ofrece desde 1980 son completamente diferentes. En la Figura 2 se pueden ver estos datos de reservas “oficiales” en la curva roja. Llama la atención que el parecido entre las dos curvas es nulo. Las reservas ofrecidas por BP aumentan constantemente año a año a pesar de que desde 1980 las curvas de extracción y descubrimientos nos dicen que hay más extracción que descubrimientos. ¿Quién está mintiendo?

 

Figura 1

Figura 2

Si uno echa un vistazo a las gráficas de un país en concreto, por ejemplo Arabia Saudí, también la disparidad es enorme. En la Figura 3 se puede ver el resultado de hacer el mismo ejercicio de antes: comparar las reservas que ofrece BP con el resultado de sumar descubrimientos y restar extracción.

Figura 3

Las reservas que hemos calculado muestran el perfil de la línea verde, con un suave descenso, pero las reservas según BP son completamente diferentes (línea roja). De 1980 a 1987 las reservas de Arabia, según BP, se mantienen prácticamente constantes y desde 1990 hasta 2012 también. Pero durante todos esos años Arabia Saudí ha estado extrayendo más de 3Gbarriles al año.  Además entre 1987 y 1990 las reservas pegan un enorme salto, aunque en esos años no se registró ningún nuevo descubrimiento en ese país.

¿Por qué tienen un perfil tan raro la curva de reservas de BP? Podríamos decir que, simplemente, se debe a la mejora tecnológica. Podríamos pensar Arabia ha  revaluado  sus reservas en función de las nuevas técnicas de extracción ya que  cada vez la tecnología es mejor en los pozos donde antes se pensaba que había x barriles extraibles, ahora hay más. Pero, la verdad, es que resulta muy, muy raro que precisamente cada año el avance tecnológico sea exactamente igual a la extracción de ese año (sería más lógico que los descubrimientos científicos ocurrieran en años puntuales) y resulta más razonable pensar que, simplemente, Arabia Saudí está dando siempre el mismo dato de reservas  sin preocuparse de descontar lo que extrae. Esto cuadra con el hecho de que las reservas de petróleo son un activo muy importante a la hora de  demostrar la solvencia de un gobierno o una empresa.  Y algunos han mostrado que el abrupto aumento de las reservas de petróleo de Arabia Saudí y otros países del Golfo Pérsico en torno a 1987 se debe a las tensiones políticas en el seno de la OPEP y es, básicamente, una burbuja.

Los datos en los que nos hemos basado a la hora de  dar los resultados del post publicado el 7 de julio se basan en los estudios de diferentes autores, que se resumen en la Figura 4. Algunos de ellos, como los de ASPO, se basan en datos propios; otros, como los de la Universidad de Uppsala (Aleklett), toman los datos oficiales  y simplemente hacen los cálculos para eliminar el maquillaje que frecuentemente tienen los datos oficiales.

 

Marga Mediavilla

Figura 4: Estimations of oil extraction by different authors. There is a lack of standardization in the literature. For each study, “oil” refers to only crude oil (including NGLs) (Maggio and Cacciola, 2012); crude and unconventional (ASPO, 2009; EWG, 2013, 2008); crude, unconventional and refinery gains (Aleklett et al., 2010; Skrebowski, 2010; WEO, 2012); crude oil, unconventional, refinery gains and biofuels (Laherrère, 2006); finally (BP, 2013) historical data include crude oil,  shale oil, oil sands. (Aleklett et al., 2010) adjust the total volume to the energy content since 1 barrel of NGL contains in reality 70% of the energy of an oil barrel.

 

 


Chávez hasta en la sopa

Hemos escuchado mil veces ese postulado físico que afirma que la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Un postulado que,  después de Einstein, sigue vigente si consideramos que la masa es, también, energía. La rotundidad de la frase parece contradecir a quienes  pretenden poner de manifiesto que existe un problema energético.  Si es cierto que la energía no se destruye ¿dónde está el problema? En no saber diferenciar energía de energía válida para ser utilizada como herramienta, en no entender que cuando la energía se almacena en forma de calor hemos pasado de tener una solución a tener un problema. No es energía lo que falta sino capacidad para que solvente las necesidades de una sociedad desarrollada con la premisa de que la energía era infinita.

El descubrimiento del fuego, de la rueda, de la máquina de vapor, la domesticación de animales para que realizasen labores agrícolas o de carga, las aplicaciones de los hidrocarburos, son considerados, con razón, hitos en la historia de la humanidad porque sirvieron para multiplicar la energía que el hombre podía, por sí mismo, desarrollar. Hoy cuesta menos sudor transportar miles de toneladas de uno a otro continente que antaño mover unos kilogramos de una cueva a la vecina, trabaja menos mi hermano labrando muchas más hectáreas que mi abuelo con su par de mulas. Pero no todo iba a ser ventajoso, la brutal necesidad de energía para poner en marcha a diario todos los engranajes, nos ha convertido en sociedades dependientes del petróleo. Sin él no habría nada de lo que vemos a nuestro alrededor, nos veríamos obligados a reinventarnos. Pensar en ello parece descabellado, catastrofista, pero analizando los movimientos geoestratégicos de las grandes potencias podemos dar como ciertas las hipótesis de esos científicos agoreros que alertan del fin de una era. En fin, conclusiones a las que uno llega cuando trata de entender por qué hay más páginas dedicadas a las elecciones venezolanas que a las gallegas.

Joaquin Robledo.

Publicado en “El Norte de Castilla” el 11-10-2012

http://joaquinrobledodiaz.blogspot.com.es/2012/10/chavez-hasta-en-la-sopa.html


¿Y si la crisis fuera el petróleo?

Es, probablemente, demasiado simplista achacar toda la crisis económica al precio del petróleo y no se puede negar que, en estos momentos, los problemas financieros son los  más inmediatos. Sin embargo, no deberíamos olvidar que, desde el año 2004 hasta ahora, el precio del petróleo se ha multiplicado por cuatro, y es evidente que esto afecta a todos los sectores de la economía: hunde a las compañías aéreas, inhibe el comercio internacional, encarece el turismo, hace menos atractiva la compra de coches, hunde a agricultores y ganaderos por el precio de los insumos…  en definitiva, hace mucho más difícil el crecimiento de todos los sectores que dependen de él, sobre todo en los países que no lo producen.

La verdad es que, con todas las consecuencias que tiene, lo difícil es no caer en la tentación de atribuirle al alto precio del petróleo la responsabilidad de la crisis global. Además, es posible que sus consecuencias  vayan mucho más allá del aumento de  costes y quizá tengan razón los que argumentan que las relaciones entre la energía y la economía son muy estrechas y el petróleo está incluso en la base de la crisis financiera actual.

A principio de los años 70 un geólogo norteamericano llamado Hubbert se preguntaba qué sucedería con la economía mundial si el consumo de energía  empezara a declinar. Esto le preocupaba especialmente porque él había observado que los yacimientos de petróleo siguen una curva de extracción en  forma de campana, de forma que, cuando se ha explotado aproximadamente la mitad, la extracción se hace forzosamente más lenta. Hubbert estimaba que en torno a 2005 se alcanzaría el máximo de extracción de petróleo de todos los pozos, tanto descubiertos como  por descubrir, y ese momento  marcaría el techo de toda la energía mundial. Su teoría se había visto confirmada en EEUU, que en 1970 había empezado a disminuir su producción,  como él había previsto 20 años antes.

Hubbert   observaba que hay dos construcciones humanas en constante crecimiento: la de la riqueza  real de los bienes materiales y la del dinero. También observaba que el dinero tiende a crecer en virtud del sistema bancario basado en el préstamo con interés, ya que el interés provoca un constante crecimiento de la masa monetaria. Hubbert  pensaba que este crecimiento monetario debía estar respaldado por un crecimiento paralelo de la riqueza física: si el dinero crece y no lo hace la riqueza física, el aumento del dinero se convierte en puramente especulativo, es sólo inflación. Además, la riqueza física  está alimentada con energía en todos sus aspectos;  la energía es, por definición, la capacidad de  realizar todo tipo de trabajos.

El consumo de energía y el volumen monetario  han crecido de forma paralela durante décadas  ¿Qué pasará el día que la energía no pueda crecer al mismo ritmo que el dinero porque se alcanza el pico  del petróleo?  Hubbert hablaba de se produciría una  “inestabilidad  financiera a gran escala”  hasta que se implantase un sistema monetario basado en interés cero y esto permitiera una economía no basada en el crecimiento y la estabilidad entre el mundo físico y el mundo del dinero.

Es hora de ver si las intuiciones de Hubbert  eran correctas, ya que  cada vez es más evidente que estamos viviendo el pico de la producción de petróleo mundial tal y como Hubbert predijo. La propia Agencia Internacional dela Energíaha reconocido oficialmente que el petróleo convencional (es decir, lo que Hubbert consideraba petróleo) alcanzó su máximo de extracción en 2006 y, aunque  ahora estamos intentando  cubrir la demanda con  petróleos de muy baja calidad y biocombustibles,  se observa que la producción total de todo tipo de líquidos se ha estancado  mientras su precio sube sin parar.  Viendo el estancamiento del petróleo y los problemas económicos mundiales actuales, es difícil no preguntarse si la crisis económica no es, simplemente,  esas “inestabilidades financieras a gran escala”  de las que Hubbert hablaba hace 40 años.

¿Y si realmente no tuviéramos una crisis financiera  sino algo mucho más profundo y complejo? ¿Y si estuviéramos viendo que los recursos naturales y la energía, que han sido poco relevantes durante décadas, se vuelven los actores más importantes de la economía? ¿Y si viéramos cómo crecen los países ricos en recursos naturales  y decrecemos los países europeos con fuerte demanda pero muy pocos recursos?   ¿Y si estuviéramos viendo que la globalización se cae porque se ha basado en un comercio internacional que requiere mucho petróleo? ¿Y si la actual crisis fuera completamente diferente a las anteriores porque estaríamos  viviendo un enorme cambio histórico marcado por el colapso del sistema bancario basado en  la deuda y el crecimiento?

Margarita Mediavilla Pascual, abril 2012. Publicado en El Norte de Castilla, 12 mayo de 1012


¿Cuánto petróleo hace falta para extraer un barril de petróleo?

“Las renovables son la dirección adecuada, pero no podemos esperar que sustituyan la maravilla que supone el petróleo: hay que reducir el consumo”. Así concluye nuestro  compañero Carlos de Castro  este interesante artículo, en el que charla  junto con el norteamericano Charles Hall y el fundador de Crisis Energética, Pedro P. Prieto acerca de la tasa de retorno energético y el pico del petróleo.