Acuerdo de colaboración entre la Universidad de Valladolid y la cooperativa EnergÉtica

El pasado martes 24 de mayo tuvo lugar la firma del convenio de colaboración entre la Universidad de Valladolid y la cooperativa de energías renovables EnergÉtica impulsado por nuestro grupo de investigación. Este convenio recoge la colaboración entre ambas entidades en el ámbito de la investigación e innovación, de la formación y de la extensión universitaria en el sector de las energías renovables, facilitando el desarrollo de proyectos conjuntos que permitan sumar sinergias entre el ámbito académico y el de la economía social.

Noticia en TVCyL de la firma del convenio. Participan, de izquierda a derecha Rodrigo Ruiz como presidente de EnergÉtica, el rector de la UVa Daniel Miguel San José y Luis Javier Miguel González como coordinador de nuestro grupo de investigación (GEEDS).

Sabemos que el futuro será renovable, bien de forma planificada y como anticipación del cambio climático y del agotamiento de los recursos fósiles, o de forma desordenada. Así, proyectos como las cooperativas de productores y consumidores de energías renovables tienen el potencial de cumplir un papel fundamental para corresponsabilizar a los ciudadanos de los grandes retos de la transición energética que debemos realizar.

El objetivo es que este acuerdo sea una herramienta más para impulsar la incorporación de las energías renovables en nuestra Comunidad, a través tanto de la difusión como de la puesta en marcha de proyectos de investigación, desarrollo e innovación que permitan la transferencia de conocimiento que atesora la UVa en proyectos aplicados en los ámbitos de la generación, distribución o eficiencia energéticas todo ello bajo el paraguas de la economía social y el respeto por el medio ambiente.

Desde nuestro grupo consideramos una grata responsabilidad el representar a la Universidad en la Comisión de Seguimiento Bilateral, y haremos todo lo posible por explotar las sinergias y colaboración entre la Universidad, dónde hay muchos investigadores trabajando sobre sostenibilidad y a los que animamos a aprovechar este convenio al máximo, y la cooperativa EnergÉtica.

  • Descargar convenio aquí.

¿Qué son las cooperativas energéticas?

 

Repercusión en prensa


’2052′: integrando límites en un “mundo lleno” (2)

Como comentábamos en el post anterior ’2052′: integrando límites en un “mundo lleno”, la ciencia económica convencional ha ignorado durante los siglos XIX y XX el tema de los límites. Más exactamente, no los ha ignorado sino que ha asumido que estos límites no eran significativos, y de existir, podían ser superados por otros factores, típicamente la tecnología. Esta hipótesis, progresivamente asumida hace unos 150-200 años, y entonces justificable y por tanto correcta (la hipótesis del “mundo vacío”), ha dejado sin embargo de ser válida en nuestros días.

Y es que en cualquier ciencia aparecen problemas cuando se deja de contrastar una hipótesis y se asume como principio. La hipótesis se convierte entonces en parte estructural (= incuestionable) del paradigma.

Tras la ola de investigación en torno a la sostenibilidad de los años 70, nos encontramos actualmente ante un nuevo impulso. Mientras hace 4 décadas esta ola se debió más a un esfuerzo de anticipación y planificación, la actual, mayor en magnitud y extensión, parece deberse simplemente a la fuerza que tienen los hechos al revelarse. Es interesante comprobar como aunque se advierten avances en el terreno académico, en el político la impresión es más bien la de retroceso respecto de la Cumbre de Estocolmo (1972) o de Río (1992).

En este contexto, el informe 2052 de J. Randers retoma el tema de la sostenibilidad sistémica (recursos, desigualdad, contaminación, etc.) y por lo tanto incluye el tema de la finitud de los recursos energéticos no renovables. Éstos son integrados en un modelo mundial de forma similar (aunque también con diferencias significativas) al modelo WORLD3 del informe de los “Límites del Crecimiento” – en el que Randers también participó.

Es muy interesante ver cómo, 40 años, después, los modelos siguen apuntando a resultados similares a los obtenidos por el WORLD3 de los años 70. Aunque más interesante aún quizá es constatar cómo éste modelo, opuestamente a la “creencia popular en la academia” ha reproducido muy bien la evolución de los últimos 40 años:

(Turner 2008; 2012). Figura tomada de Scientific American: http://www.scientificamerican.com/article/apocalypse-soon-has-civilization-passed-the-environmental-point-of-no-return/

El informe 2052 prevé que será la variable climática la variable crítica en las próximas décadas, es decir que una colapso sistémico sería causado por una interrelación de variables entre las cuales la primera en superar valores críticos sería la climática. Sin embargo, llama la atención cómo, en el contexto BAU que asume Randers, no considera el alcance de un pico en el GDP mundial como una variable crítica:

 

(Randers 2052)

Simplemente comenta que “la economía mundial en 2050 será mucho menor que lo que la mayoría de la gente cree” (aunque es posible que en el libro le extensión dedicada a este tema sea mayor). Las principales razones de esa saturación en el nivel de actividad económica mundial son consecuencia del efecto combinado del (1) declive de la productividad (como se viene observando en las últimas décadas), y (2) de la integración de la ley de rendimientos decrecientes en el sector energético (vía incremento de la proporción de la inversión sobre el GDP, o lo que es lo mismo, de la reducción del EROEI, como se puede ver en la figura anterior). Es muy significativo que la mayoría de modelos (y especialmente aquellos que son políticamente relevantes como el WEM de la Agencia Internacional de la Energía o aquellos que participan en el proceso del IPCC) obvian aspectos como el EROEI, y al hacerlo sus modelos son incapaces de representar estos procesos.

Otro ejemplo de modelo que integra la limitación de recursos y el EROEI es el GEMBA de M. Dale (Dale 2012). De nuevo, se obtienen techos de producción no-renovable poco antes de 2050 así como una saturación en la actividad económica asociada. Esto también coincide con el BAU del informe “Límites del Crecimiento” desde 1972. Grosso modo, parece que los modelos se ponen de acuerdo.

(Dale 2012). IZQ: Proyección de potencia energética por fuentes de energía; DCHA: Nivel de capital industrial total (EJ) representado en función del capital del sector energético (EJ).

Sin embargo, estos 3 modelos no están preparados para representar los problemas a corto y medio plazo de la energía. Es decir, su modelado asume directamente que éstos no van a existir. En las propias palabras de Randers: “Por lo tanto, no preveo un shock petrolero, ni tampoco ninguna otra crisis relacionada con los recursos en el horizonte. Tan sólo veo una transición de materiales baratos a sustitutos más caros, y con suerte, que la transición se realice a un ritmo suficiente para evitar el tipo de choques que pudieran hacer descarrilar el sistema. Pero, de nuevo, esta previsión optimista es una consecuencia de la ralentización del crecimiento económico que confío que se produzca en los próximos 40 años”.

Es decir, estos modelos nos están hablando de máximos teóricos (inalcanzables por lo tanto), no de fechas más probables. Mucha literatura ha explorado las implicaciones económicas del peakoil. En particular, Gail Tverberg escribió un post en respuesta al informe de “2052” con el franco título: “Por qué no me creo la predicción para 2052 de Randers”, en el que criticaba diversos aspectos del modelado del sector energético, su insuficiente desagregación regional (que obvia particularidades locales que podrían tener implicaciones globales) o la omisión de los precios de la energía.

Pero no debemos olvidar que el modelo perfecto a corto, y largo plazo que incluya “todo” no existe ni existirá nunca por nuestra ignorancia intrínseca y las incertidumbres asociadas, y éstos se deben de usar más bien como “herramientas de orientación” en procesos político-sociales. Algo así como rudimentarios (e imprecisos) aparatos de navegación (brújula, astrolabios) en una nave: la tripulación también debe de valorar los riesgos y participar en el diseño de la ruta más segura.

Iñigo Capellán Pérez

Referencias

(Dale 2012) Dale, M., S. Krumdieck, and P. Bodger. “Global Energy Modelling — A Biophysical Approach (GEMBA) Part 2: Methodology.” Ecological Economics 73 (Enero 2012): 158–67. doi:10.1016/j.ecolecon.2011.10.028.

(Turner 2008) Turner, Graham M. “A Comparison of The Limits to Growth with 30 Years of Reality.” Global Environmental Change 18, no. 3 (Agosto 2008): 397–411. doi:10.1016/j.gloenvcha.2008.05.001.

(Turner 2012) Turner, Graham M. “On the Cusp of Global Collapse? Updated Comparison of The Limits to Growth with Historical Data.” GAIA  – Ecological Perspectives for Science and Society 21, no. 2 (2012): 116–24.


’2052′: integrando límites en un “mundo lleno”

“Si pudiera persuadirte de sólo una cosa, elegiría la siguiente: el mundo es pequeño y frágil, y la humanidad es enorme, peligrosa y poderosa. Ésta es una total inversión de la perspectiva bíblica sobre la humanidad, y de la lógica que hemos aplicado como especie desde nuestra presencia en la Tierra. Pero ésta es la perspectiva que necesitamos tomar si queremos estar seguros de que la sostenibilidad emerja o, al menos, que el mundo que conocemos sobreviva un par de siglos más.” 

Con estas palabras abre Jorgen Randers un artículo que presenta los resultados principales del estudio2052: Un pronóstico global para los próximos cuarenta años” (2052: A global forecast for the next forty years) del Club de Roma. Para realizar este impresionante estudio, que bate todos los récords de horizontes de predicción temporal usuales, ha utilizado la misma herramienta que viene utilizando desde los años 70 como co-autor de los sucesivos informes sobre “Los Límites del Crecimiento” [Meadows et al,. 1972, 1992, 2004]: la dinámica de sistemas. Publicado en 2012, este estudio parece haber pasado relativamente inadvertido en nuestro país y en la blogosfera en español en general. Es importante subrayar la diferencia entre el ejercicio realizado entre este estudio (predicción-forecast) frente al análisis de escenarios de los anteriores trabajos (por cierto que estos estudios atraviesan una auténtica fase de “recuperación en la Academia”, tras un debate incompleto y sesgado políticamente en el pasado como nos cuenta Jorge Riechmann en su blog).

La idea principal que pretende transmitirnos Randers se puede ilustrar de forma intuitiva y directa:

“]

(En cuanto al impacto de la extracción de los recursos fósiles no convencionales ya se ilustró en la entrada Petropolis)

La siguiente imagen ilustra a la perfección el post anterior Sueños tecnológicos contra la pared de la realidad: el caso de la energía solar eléctrica.

(La degradación del medio ambiente ha sido apuntada como una de las causas del actual conflicto sirio: ver artículo en The Guardian Peak oil, climate change and pipeline geopolitics driving Syria conflict).

Y como ejemplo paradigmático de cambio global, el cambio climático:

(Fuente imágenes: http://climate.nasa.gov/state_of_flux)

(Daly 2005)

Y por último mi preferida:


Los impactos producidos por nuestro actual modelo de desarrollo se pueden explicar así mismo mediante pormenorizados estudios científicos, como por ejemplo los muy interesantes realizados por [Röckstrom et al., 2009]:

(Rockström et al., 2009) Más allá de los límites. El anillo verde representa el umbral seguro propuesto para los 9 límites planetarios identificados (cambio climático, pérdida de biodiversidad, interferencia con los ciclos del nitrógeno y el fósforo, reducción de la capa de ozono, acidificación del océano, uso de agua, cambios en el uso de la tierra, contaminación química y aerosoles atmosféricos. Los niveles en rojo representan la estimación del nivel actual para cada variable. Los límites en 3 de los sistemas (cambio climático, pérdida de biodiversidad, interferencia con el ciclo del nitrógeno) ya han sido sobrepasados.

Forzosamente, la consideración de un “mundo lleno” (full world, en palabras de [Daly 2005]) trastoca las leyes (dominantes) de la ciencia socio-económica moderna que están basadas en el paradigma del “mundo vacío” y son sólo válidas, por lo tanto, en ese contexto. En ciencia es fundamental la escala; magnitudes que son despreciables cuando son muy pequeñas se vuelven fundamentales al crecer en relación al resto.

Involuntariamente esta situación me recuerda a la irrupción de la ley de la relatividad en la física moderna (con los cambios que ésta ha supuesto posteriormente), y a una ecuación en particular: la de la velocidad relativa entre 2 cuerpos. Según la física clásica, la velocidad relativa (u) entre dos cuerpos que circulan a velocidades respectivas v y w sería simplemente u = v +w (nos ahorramos los vectores). Es decir, dos coches que circulan a 50 km/h en sentido contrario “verían” que el otro se desplaza a 100 km/h.

Sin embargo, esta ecuación deja de ser válida cuando la velocidad de esos cuerpos se acerca a la de la velocidad de la luz (c). Es decir, que la relación de escalas cambia, y la ecuación correcta (la anterior era por tanto sólo una aproximación cuando vw << c^2) es:

u={\cfrac  {v+w}{1+{\cfrac  {vw}{c^{2}}}}}

(para aquellos que quieran repasar la física de Bachillerato en wikipedia lo tienen con más detalle)

En los sistemas socio-económicos, esto equivale a “recuperar” el factor tierra, entendido en su sentido amplio como recurso (energía, materiales, agua, suelos, etc.), que desapareció de las ecuaciones hace unos 200 años [Naredo 2010]. Una vez recuperada la noción de límite, el siguiente paso es convenir en que los diferentes límites ([Rockström et al, 2009] identifica hasta 9, entre ellos el cambio climático pero también la pérdida de biodiversidad, la alteración de otros ciclos como el del nitrógeno o el fósforo, la acidificación del océano, etc.) están estrechamente relacionados entre sí, y que el actuar aisladamente sobre uno tan sólo precipita la llegada de otro un poco más tarde.

Así, para intervenir (con éxito) en sistemas complejos se debe actuar de forma sistémica. Este es uno de los pilares de los estudios del Club de Roma; y cuya aplicación hace concluir a Randers en 2052 que, asumiendo que el actual sistema siga funcionando guiado por las mismas dinámicas (que él sintetiza en 2:  cortoplazismo de las políticas y retraso en la toma de decisiones), nos dirigimos a un escenario de tipo overshoot&collapse (sobrepaso y colapso) provocado pricipalmente por nuestra incapacidad de mitigar el cambio climático en una escala suficiente (esto es un escenario tipo 2 de colapso por contaminación de [Meadows et al,. 1972, 1992, 2004]).

Todos estas caracterísitcas están integradas en el report 2052, cuyos interesantes y sugerentes  hipótesis, resultados e implicaciones esperamos analizar en otro post (para aquellos impacientes, abajo en la sección de referencias hay documentación en inglés y castellano).

>> Leer la 2ª parte del post: “’2052′: integrando límites en un “mundo lleno” (2)

Iñigo Capellán Pérez

Referencias

[Daly 2005] Daly, Herman E. “Economics In A Full World.” Scientific American 293, no. 3 (2005): 100–107. doi:10.1038/scientificamerican0905-100.

[Naredo 2010] Naredo Pérez, José Manuel. Raíces Económicas Del Deterioro Ecológico Y Social: Más Allá de Los Dogmas. Segunda edición corregida y aumentada. La primera edición es de 2006. Siglo XXI de España Editores, S.A., 2010.

[Randers 2012] Randers, Jorgan. 2052: A Global Forecast for the next Forty Years. Chelsea Green Publishing Company, 2012.

[Rockström et al,. 2009] Rockström, Johan, Will Steffen, Kevin Noone, Åsa Persson, F. Stuart Chapin, Eric F. Lambin, Timothy M. Lenton, et al. “A Safe Operating Space for Humanity.” Nature 461, no. 7263 (September 23, 2009): 472–475. doi:10.1038/461472a.