La biodiversidad, el tema más fundamental

Así titulaba J. Lovejoy una conferencia ante la Academia australiana de Ciencias en 1994. Dos décadas después, a pesar de la encrucijada climática y la energética, probablemente siga siendo el tema más importante y fundamental que enfrenta la Humanidad (y frecuentemente algo desapercibido por parte de los movimientos en transición actuales, centrados en el cambio climático y el pico del petróleo). Para entender porqué digo esto nos vamos a situar en dos puntos de vista muy diferentes.

Primero el punto de vista humano.

Los ecosistemas nos prestan gratis una serie de servicios de los cuales no podemos prescindir y no tenemos tecnología, ni de lejos, para sustituir:

  • Nos proveen de materiales como agua potable, madera y leña, comida, medicinas…
  • Son hermosos (base del turismo rural y ecológico y fuente importantísima de espiritualidad humana)
  • Eliminan contaminantes tanto del aire como del suelo y las aguas
  • Controlan inundaciones y sequías
  • Protegen de extremos climáticos, regulan el clima
  • Crean y regeneran los suelos
  • Reciclan los materiales que la propia vida utiliza (carbono, nitrógeno, fósforo…), en conjunto (la biosfera entera o Gaia) a tasas que superan el 99%.

En definitiva:

Regulan y controlan el clima, la composición de la atmósfera y los suelos, la salinidad de los océanos, etc., de la Tierra; haciéndola apta para la vida humana (teoría Gaia)

Para que los ecosistemas funcionen correctamente y a todo rendimiento, necesitan una elevada biodiversidad. Además, cuanta mayor es la biodiversidad, en general mejores y más cantidad de esas funciones imprescindibles realizan.

Si se pierde biodiversidad, vamos perdiendo esas funciones, al principio poco a poco, y luego cada vez más rápidamente hasta que incluso el ecosistema mismo colapsa y prácticamente desaparece.

Es decir, sin biodiversidad elevada, no puede existir el ser humano.

 

¿Qué está pasando con la biodiversidad?

Las personas estamos eliminando poblaciones animales y vegetales y extinguiendo especies quizás desde que inventamos el fuego, pero de una forma acelerada. Hasta el siglo XX las principales causas por las que extinguíamos especies han sido: la destrucción del hábitat, de los ecosistemas naturales, la introducción de especies exóticas, especies que no son propias del ecosistema al que las llevamos, y la excesiva caza y recolección. En nuestro presente siglo los expertos dicen que se está añadiendo otra causa más: El Cambio Climático (y los expertos en biodiversidad toman como referente al IPCC, que es conservador)

Lo que debería asustarnos es que el ritmo de extinción de especies que estamos provocando se está acelerando:

Los rectángulos representan la velocidad de extinción de especies teniendo en cuenta el grado de incertidumbre que tenemos en los cálculos. En el ritmo natural, hablamos de menos del 0,01% las especies que se extinguen en un siglo, a la vez, tienden a surgir por evolución un porcentaje ligeramente mayor (la biodiversidad tiende a aumentar en la Tierra). El ser humano ha aumentado el ritmo de extinción hasta el siglo XX a aproximadamente un 5% cada 100 años. Pero durante el siglo XXI este ritmo puede llegar a ser hasta del 200% por siglo. En pocas décadas si pudiéramos sostener ese ritmo, acabaríamos con TODO.

En el gráfico vemos cómo en los últimos siglos el ritmo de extinción natural de las especies lo hemos multiplicado por 1.000, es decir, de cada mil especies extinguidas, una lo ha hecho por causas naturales, 999 lo han hecho por nuestra culpa. Esto ha supuesto hasta ahora que se hayan perdido entre un 2 y un 15% de todas las especies que antes de la aparición del Homo sapiens existían.

Pero los expertos nos dicen que el proceso de aceleración se incrementa. Ahora además de que tenemos el Caos Climático, el ritmo va a empezar a multiplicar la tasa natural de extinción por 10.000, quizás por más de 100.000 veces la natural. Si esto es así, entonces durante las próximas décadas llevaríamos tal velocidad que terminaríamos extinguiendo en un siglo o dos ¡todas las especies!

Obviamente esto es imposible, antes de que eso ocurriera, los efectos acumulados sobre los ecosistemas harían desaparecer la causa que provoca el desastre: nosotros, o mejor, nuestra Civilización y una buena parte de su población.

Estamos hablando pues de un gran efecto que no es tan inmediato como el pico del petróleo o el caos climático, pero sí de proporciones gigantescas que desde ya a unas pocas décadas se tendría que notar, haciendo que la Transición sea, de nuevo, dura y, de nuevo, haciendo el Colapso de esta Civilización inevitable (y necesario, por cierto).

Todo se realimenta.

 

Un segundo punto de vista.

Pongámonos en una escala temporal y espacial más amplia, seamos menos antropocéntricos mirando algo más lejos que nuestro propio ombligo.

En los últimos 500 millones de años ha habido 5 grandes extinciones masivas. Ahora estamos en la 6ª Gran extinción, y aquí no hay controversia científica (aún), la causa de esta extinción en curso es humana.

Para la vida sobre la Tierra estamos resultando tan dañinos como el meteorito que extinguió a los dinosaurios y con ellos a más de la mitad de las especies.

Démonos cuenta de lo que esto supone: nos hemos arrogado el derecho, principalmente la última decena de (de)generaciones humanas, pero especialmente la última, la nuestra, de arrasar la red de vida de tal forma que distorsionaremos la evolución (en el único planeta conocido con vida) durante al menos doscientas mil generaciones humanas (la “humanidad” entera han sido menos de diez mil). Es decir, no sólo hemos eliminado el derecho a la existencia a muchas especies, hemos eliminado el derecho a disfrutar de un mundo rico en vida, en especies y en sus funciones plenas ¡a las próximas 200.000 generaciones humanas y a las próximas dos millones de generaciones de águilas!

Yo me pregunto: ¿qué nos hemos creído que somos? ¿El centro de la Historia de la Tierra? ¿El centro de toda la Historia de la Humanidad?

No sé cómo pensarán nuestros tataranietos, pero si son capaces de emocionarse dentro de un bosque de robles, si son capaces de sentir la belleza de un ave rapaz en vuelo, si se siguen conectando de alguna manera con la belleza de la naturaleza, entonces, sin duda, nos maldecirán.

Hubo, hace tan solo 10 generaciones, árboles que midieron 140 metros de altura, si nuestra cultura no es capaz de admirar, de sentir reverencia y amor por un ser vivo así y seguimos viéndolos como madera, estaremos sencilla y merecidamente perdidos.

 

Carlos de Castro Carranza


Encrucijada climática

¿Por qué es relevante YA el problema del caos climático?

 

A pesar del pico del petróleo en esta década, a pesar del pico de energías fósiles (y de todas las energías en conjunto) la década que viene o esta misma y a pesar de cualquier escenario de rápido colapso (por ejemplo la crisis energética conduce a una crisis económica en una espiral de realimentación descendente), el caos climático ya está presente y lo va a estar durante la transición-colapso (que durará muchas décadas salvo guerra masiva atómica o similar, cuestión que tampoco debemos descartar en una transición que no será siempre amigable) y será uno de los factores fundamentales que provocarán también el colapso de la civilización.

Desde los que investigamos el pico del petróleo o la crisis energética a veces tendemos a minimizar el problema del clima por dos razones fundamentalmente:

1ª Los informes del IPCC y de la mayoría de los científicos que trabajan el problema del clima tienden a ignorar/minimizar el pico del petróleo y sus consecuencias sobre los escenarios de emisiones (los escenarios de emisiones más elevados son irrealistas aunque nos estemos conduciendo todo lo que va de siglo por la parte alta de los escenarios más altos). ¿Hieren nuestro orgullo al ignorarnos?

2ª Aunque ya estamos observando problemas climáticos, de nuevo los informes nos proyectan escenarios críticos o muy peligrosos “solo” a partir del 2050 e incluso del 2080 cuando las consecuencias más graves del colapso ya habrán ocurrido.

En realidad convendría que no perdiéramos nuestra capacidad crítica, que demostramos al analizar los informes de la Agencia Internacional de la Energía, pero que frecuentemente es menos acerada para los informes del IPCC. El IPCC es de hecho muy, muy optimista (tecno-optimista).

¿Qué esperábamos? Además, bastante tienen con lidiar con los “creacionistas”, digo, negacionistas.

Al igual que los escenarios del IPCC exageran en cuanto a nuestra capacidad de emitir gases de efecto invernadero de origen fósil, son optimistas en cuanto a nuestra capacidad de evitarlos, son optimistas en cuanto a nuestras emisiones de otros gases no ligados a los combustibles fósiles y son optimistas, y esto es lo más importante, en cuanto a los efectos sobre el clima de esas emisiones. Es decir, vamos a terminar emitiendo menos que los escenarios más altos pero la inercia del sistema hacia el caos climático es mucho mayor que la que arrojan los modelos.

Pondré solo un par de ejemplos significativos, pero hay muchos más.

1º En la siguiente gráfica (tomada del último informe del IPCC) vemos las emisiones asociadas al cambio de uso de suelos (deforestación, desertización, cultivos, agrocombustibles…):

Vemos en ella que las emisiones debidas al cambio de uso de tierras llevan aumentando durante los últimos 150 años y de pronto, en todos los escenarios del IPCC desde el 2005 van a caer estrepitosamente hasta hacerse menores que en 1850 en menos de 40 años e incluso negativos en algunos casos (absorberemos CO2 de la atmósfera). Esto es de un optimismo injustificado incluso en un escenario de colapso.

¿Y si nos ponemos en un escenario de colapso como el reflejado en la gráfica?

Eentonces la inercia nos llevará primero a abandonar las ciudades y regresar al campo, a cultivar y sobrevivir donde está la riqueza real: la tierra. Y si el colapso es duro, usaremos la biomasa como combustible para casi todo; y entonces la deforestación que hoy se da sobre todo en zonas tropicales la veremos de nuevo en el resto del mundo, y seguiremos, hasta que baje la población, viendo como las emisiones por el cambio del uso de la tierra siguen aumentando y como la desertización y la pérdida de especies vivas siguen aumentando. O al menos, habrá que combatir también esas previsibles tendencias.

 

2º La siguiente gráfica (la parte azul) está tomada también del último informe del IPCC:

 

La gráfica de azul es la subida del nivel del mar de las dos últimas décadas provocada por el deshielo de Groenlandia (solo este deshielo). Ha provocado ya una subida de unos 8 milímetros y nuestra mentalidad lineal (y la del IPCC) tiende a pensar que la cosa puede ser seria en un futuro relativamente lejano. Sin embargo, cualquiera que contemple esta gráfica se preguntará si no está creciendo exponencialmente y continuará así unas décadas más (esa función tan característica de procesos realimentados positivamente). Pues hagamos un ajuste exponencial y llevémoslo al futuro: observaremos la gráfica que he elaborado encima de la azul. En el 2030 estaríamos hablando de una subida de 30 cm solo debido a Groenlandia. En plena crisis energética nos adelantaríamos en más de 50 años a lo que prevén los modelos del IPCC.

Lo que era un problema de nuestros nietos se convierte en algo a combatir ayer.

¿Va a ocurrir? Esto arrasaría con muchas costas y sería un desastre humano y ecológico. Los episodios vividos en el Cantábrico el invierno de 2013-2014 serían los años “buenos” en menos de 20 años. ¿Se imaginan las ciudades costeras en transición –esas que imaginamos llenas de bicis y vehículos eléctricos, con paneles solares en las casas, sin las grandes máquinas movidas con petróleo reconstruyendo playas, diques, tejados solares, etc, por no hablar de zonas agrícolas –deltas-, bosques etc.? Cuando pensemos en Transición pensemos en medio de un caos climático contribuyendo al Colapso civilizatorio. Aunque no tengamos pruebas de que vaya a ocurrir, la vista “exponencial” nos engañará menos que la “lineal”.

 

Son solo dos ejemplos de por qué el caos climático lo llamo así y no cambio climático (a Gaia le va a costar milenios activar muchas de sus realimentaciones negativas para volver a estabilizar el clima, solo que no sabemos en qué punto –atractor- quedará finalmente; algunas realimentaciones aparecerán pronto, por ejemplo, Groenlandia no tiene hielo nada más que para subir el nivel del mar 6 o 7 metros).

 

Todo se realimenta.

 

Carlos de Castro Carranza


Sale a la luz 15/15\15 la Revista para una Nueva Civilización

Ayer, 30 de octubre, justo 15 días después de que el proyecto de Verkami saliera a la luz, se llegó al 100% de la financiación necesaria para sacar adelante una nueva iniciativa editorial en la que participo: 15/15\15 Revista para una nueva civilización.

El número 0 ya se puede ver on-line y comienza con un sugerente ejercicio de futuro. Nos situamos en 2030 y vemos qué transformaciones ha sufrido nuestro mundo a la luz de la crisis energética y el choque contra los límites del planeta, intentando ofrecer imágenes esperanzadoras a pesar de todo.

“Se había calculado que en tan sólo 15 años a partir de aquel 2015, no quedaría más que el 15% de la energía con la que el petróleo había venido sosteniendo la Civilización del Crecimiento: de ahí el título elegido. Eran tiempos muy convulsos en lo político y en lo económico a nivel mundial —como nos recuerda en este número Pedro Prieto— y la inmensa mayoría de la población no veía o no quería ver lo que se avecinaba. Sin embargo, miles de personas habían firmado ya el manifiesto Última Llamada, que supuso uno de los hitos en el camino hacia la Gran Transición en este lugar de la Tierra. El clamor por un cambio decidido de rumbo ya no podía ser ignorado, aunque siguiese siendo minoritario. Aquella minoría de decenas de miles de voces reclamaba pasar a la acción de manera colectiva y organizada.”

Dos de los miembros de nuestro equipo, Carlos de Castro y Marga Mediavilla nos hemos involucrado en el consejo de redacción de este proyecto, que actualmente ya está en la red pero quiere conseguir también en breve una edición en papel.

Os dejo el link a las primeras aportaciones de Carlos de Castro La cuestión de las élites revisitada  y míaLa escuela pero recomiendo la lectura de todas, algunas son relatos realmente sugerentes. Que disfrutéis.

Marga Medivilla


Mitos culturales y colapso de nuestra Civilización

Siempre que se profundiza un poco en los males que aquejan al mundo, alguien nos recuerda que en el fondo Codicia y Consumismo están detrás: Detrás de la corrupción está la codicia, detrás de los excesos sobre el ambiente está el consumismo.

No es nuevo, Moisés ya nos advirtió del peligro de adorar al Becerro de Oro, llamemos a este antiguo dios Au.

El mito cultural por la fascinación de Au quizás comienza históricamente con la aparición de las sociedades agrícolas.

Hoy diríamos que a pesar de Moisés, Buda, Cristo, Mahoma o Gandhi, la adoración al becerro de Oro no ha hecho más que aumentar.

Y desde luego los Borgia son un sencillo ejemplo de cómo Au se impone una y otra vez a cualquier otro dios o se alía con ellos.

La desigualdad económica humana, creciente en nuestra cultura global, es fruto de la preponderancia de esta religión.

Hoy los templos son Wall Street, Bancos y demás. Y los sacerdotes son la mayoría de los economistas. Ahora la religión se llama Capitalismo. La lista Forbes está llena de los obispos de esta religión sin equivalente a un Papa.

No digo nada que no hayamos reflexionado muchas personas.

Otro de los males “eternos” que nos aquejan es el derivado de otra desigualdad, la que existe entre las mujeres y los hombres. Religión antigua también donde las haya, pues el patriarcado es una institución pregriega (posiblemente con la domesticación del caballo la guerra se convierte en una profesión masculina que impone al hombre sobre la mujer). Si tuviéramos que escoger un dios al que adorar sería un dios fálico, llamémosle Falo.

Aquí en cambio vamos mucho más atrasados en la denuncia. Ninguna de las grandes religiones (desde Moisés hasta Gandhi mismo) ha sido capaz de denunciar la adoración a este dios. Todo lo más las grandes religiones han ido contra la sexualidad y frecuentemente contra la misma mujer. Basta el ejemplo de la caza de brujas en la Europa del Renacimiento (el dato es escalofriante: conocemos los casos de Galileo, Giordano y demás, pero por cada hombre ajusticiado hubo cincuenta mujeres).

Esta religión tiene sus templos también: Hollywood, la Pasarela de Paris y demás. Adeptos sacerdotes son y siguen siendo publicistas de cualquier cosa (vendan un coche o una colonia te suelen vender el sexo femenino o a la mujer toda) y cirujanos plásticos.

Vamos atrasados en la denuncia precisamente porque la historia ha ninguneado a las mujeres de forma sistemática. Han sido principalmente mujeres las que han denunciado esa desigualdad: Desde Hipatia hasta el movimiento “femen” han sido muchas pero pocas.

El machismo sigue siendo un mito cultural arraigado.

No digo nada que no hayamos reflexionado muchas personas.

 

Hay una tercera desigualdad bien estudiada y denunciada pero frecuentemente no asociada claramente al tercer dios: “Technos” o el “Progreso técnológico”. La adoración a este tercer dios es algo más reciente, comienza tímidamente en la época griega y se establece como religión claramente definida en el Renacimiento europeo. Esta religión se convierte en mayoritaria con la Revolución Industrial y hoy sus adoradores son legión.

La desigualdad esta vez se produce entre el ser humano y el resto de la naturaleza. Y la denuncia aún está más atrasada que la adoración del dios Falo.

Las grandes religiones ni siguiera se lo han planteado, pese a San Agustín o el Tao. Almas sensibles sí denunciaban la desigualdad entre seres humanos y naturaleza (frecuentemente vista esta como desigualdad entre seres humanos y animales, a ser posible mamíferos). Y el Romanticismo y los luditas son ejemplos históricamente recientes a la denuncia de los excesos que el dios Tecnos estaba cometiendo.

Pero la asociación del dios Tecnos como causa principal de esa desigualdad, es aún más reciente. Los movimientos conservacionistas son del siglo pasado y yo diría que tiene décadas la denuncia de la adoración de Tecnos como fuente principal de esa desigualdad (ecología profunda, neoluditas, científicos de los límites del crecimiento).

Templos del dios progreso son la manzanita mordida, google y demás. Sacerdotes son la mayoría de los científicos e ingenieros. Y los obispos son los Bill Gates del momento.

Aunque la mayoría humana sentada en un diván o arrodillada en un confesionario reconocería que Au y Falo son dañinos, esto no es así para el dios Tecnos. Vivimos en el apogeo de su poder y hasta la mayoría de las soluciones al problema que él genera con la biosfera recurren paradójicamente a él. Aunque no hemos vencido ninguno de los mitos culturales (oro y machismo) hemos encumbrado el mito del progreso tecnológico a lo más alto.

 

Hay respuestas políticas, no solo religiosas, contra los antiguos dioses. El comunismo, socialismo y  anarquismo surgen como respuesta al becerro del oro. El feminismo surge como respuesta al machismo del dios Falo (recordaré aquí, por si acaso, que lo contrario de machismo no es feminismo es el hembrismo). El ecologismo surge como respuesta a la desigualdad con la biosfera y el ludismo contra la adoración del dios Tecnos.

Y las religiones no son corregibles en su esencia. No vale ningún capitalismo reformado (Keynes), ni ninguna solución tecno-verde que suele ser en realidad eco-pijería (pregúntese si su coche ecológico es extrapolable a 9000 millones de humanos y se dará cuenta de lo que hablo), de la misma manera que no nos debería valer ningún machismo responsable. Capitalismo responsable y tecnologías de mercado verdes son oxímoros.

 

Hay, por su puesto, dioses menores ligados a la patria, a algunas ideologías como el nazismo, etc. y aunque importantes, en realidad suelen estar asociados a los otros tres dioses.

 

Falta que el ecologismo se haga profundo, o que los neoluditas se hagan ecologistas o que los que advierten de los límites del crecimiento se hagan neoluditas-ecologistas (todos ellos). La unión contra los tres dioses ya se está solicitando (anarco-feminismo, ecofeminismo, etc.).

 

Sin embargo, hay otro dios detrás de estos tres que no solemos percibir. Es más, como tres caras de un mismo dios, como una trinidad, existe un único dios al que realmente adora nuestra Civilización (y algunos –ismos anteriores fallaron y fallarán precisamente por no darse cuenta de su presencia). Un dios que los abarca a todos. Un dios casi-todo-poderoso.

Tiene este símbolo:

Porque es el Poder económico lo que desean los adoradores del becerro del oro. El poder de poseer más que el otro (si todos tuviéramos tanto oro como agua o arena buscaríamos otra cosa). El faraón, rey o burgués tienen el poder que da el dinero, de posesión de bienes materiales e indirectamente de otros seres humanos

.Porque es el Poder sexual el que desean los adoradores de Falo. El poder de dominio sobre la mujer.

Porque es el Poder sobre la naturaleza el que desean los adoradores de Tecnos. El poder de mani-pularla, el poder de hacer y deshacer a nuestro antojo.

 

Ironman representa muy bien esta confluencia de mitos culturales en uno solo: El tipo cínico, rico y machista con máquinas que lo elevan a la categoría de superhombre. Es el dios Ironman, que busca la eternidad y la posesión del Universo entero. Es la voluntad de convertir a algún humano (no a todos claro) en dios. Sea por la tecnología como Ironman, por el azar genético: X-men,  por nacimiento: Superman, o por contagio: Vampiros. Holliwood y los cómics lo tienen claro. O eres super o te conviertes en la masa degenerada de zombies.

Es nuestra ansia de voluntad de poder y el poder de aplicarlo, lo que ha conducido al colapso de esta Civilización, de nuestra “cultura”. Sin desprendernos de todos esos dioses, de esos mitos culturales, estaremos condenados a repetir una y otra vez los mismos fracasos. Incluso cualquier nueva Civilización que venga tras esta.

Necesitaremos Política con un –ismo anti-Poder, una religión (matriarcal, frugal, gaiana) de diosas y sacerdotisas, obsesionada por evitar a toda costa la concentración de Poder, sea el que sea. Diosas y sacerdotisas que tampoco deberán poseernos.

 

Y quizás detrás del dios Ironman hay algo intrínseco a la naturaleza humana: el Antropocentrismo. ¡Quieran los dioses que no sea Antropos el dios que está escondido detrás de todos esos dioses!

Carlos de Castro

 

 


Sesgos cognitivos y la fe en un mundo de energía renovable, transporte comunitario, agricultura ecológica y demás tecno-optimismos.

Los psicólogos y sociólogos tienen identificados decenas de sesgos cognitivos. Son barreras, más que límites insoslayables, que pueden ayudarnos a explicar no solo nuestras reacciones ante problemas como la crisis energética o el cambio climático, sino que nos ayudarían a entender porqué son una causa principal que realimenta esos problemas.

 

Veamos sucintamente alguno de ellos que interesa conocer a todo el que se acerque a los temas que ocupan nuestro blog:

 

La negación de lo que duele. Tenemos tendencia a negar u olvidar aquello que no nos gusta.

 

Optimismo. Tenemos tendencia a ser optimistas, a pensar que a mí no me va a pasar. En nuestro caso y sociedad, tendencia al tecno-optimismo.

 

Anclaje: quedarse con parte del asunto, no ver las relaciones e implicaciones más allá. Manejamos una o dos variables en la cabeza, no más (si después de hablar del colapso nos hablan de móviles imaginamos la tecnología futura como si el colapso no fuera a pasar). Es terriblemente difícil ponerse mentalmente en el colapso y todo lo que ello supone.

 

Aversión a la pérdida. Preferimos no ganar a perder (nos duele más perder el coche que no tener uno).

 

Arrastre: Tendencia a seguir a la mayoría.

 

Control: Sobre-estimación de la influencia propia.

 

Autoridad: Tendencia a seguir al líder.

 

Gusto por el promedio: Tendencia a quedarse cerca de la media.

 

Al lector no se le escapará que algunos de esos sesgos están relacionados, por ejemplo, la sobre-estimación de la influencia propia puede estar relacionado con nuestro optimismo. O el gusto por el promedio lo podemos ver como una forma de seguir a la mayoría. O la aversión a la pérdida como una negación de lo que duele.

Pero el quid de la cuestión es ver esas relaciones en realimentación y en realimentación con la Crisis Global que nos ocupa.

 

Así, tenemos tendencia a reforzar a aquellas élites (Autoridad) que nos Anclan en un discurso Optimista que Niegue lo que nos duele, y a luchar por mantener nuestro modo de vida: ¿les suena a la política doméstica?

 

Un ejemplo es el caso de la fe en las energías renovables como tabla de salvación ante la crisis energética, económica y de clima. Los científicos han sobrestimado su capacidad desde el principio (optimismo, anclaje) y comenzaron a publicar hace décadas una capacidad sin límites tecnológicos prácticos. Con el tiempo, y lentamente, esa capacidad renovable fue creciendo en las publicaciones (gusto por el promedio -publicas un poco más que la media en la dirección marcada por las autoridades de prestigio-, Arrastre, Autoridad, Control), hasta llegar a la paradoja de publicarse exageraciones absurdas (como la violación del principio de conservación de la energía en el caso de la generación eólica).

 

Nuestras publicaciones sobre los límites tecnológicos de las nuevas renovables indican 1TWe para la eólica, 2-4 TWe para la solar y 1TWe para el resto. Consumimos más de 12TW de energía final, de los cuales menos de 3TW son en forma eléctrica.

 

Si el lector lee a otros autores verá que se siguen publicando valores muy superiores (de incluso más de 100TWe para el viento y mucho mayores aún para la solar). Normalmente se dan horquillas mínimas y máximas metiendo en el mismo saco las distintas contribuciones y dejando así que el estudioso lector, haga inconscientemente el promedio o se deje llevar por su optimismo. Pero la realidad no es un promedio, pues nuestros trabajos contradicen otros trabajos, no son “promediables”. O ellos están equivocados o lo estamos nosotros. Si el lector ha sumado, quizás haya pensado ya que las nuevas renovables nos aportarán 1+4+1 = 6 TW de electricidad. Sobradamente para introducir en el transporte el coche eléctrico y cubrir la demanda eléctrica del mundo. Pero si hace esto está abusando del optimismo, 2-4 TWe es la horquilla que damos al límite fotovoltaico, ¿Por qué no coge 2TWe o es que ha cogido el promedio 3TWe? Quizás prefiera seguir a la mayoría o a la autoridad de las decenas de autores que con su entusiasmo olvidaron el primer principio de la termodinámica.

 

Es más, si ha escogido 1TWe para la eólica y 2TWe para la solar, sigue siendo optimista, (es lo que nosotros mismos hemos hecho en algún artículo de modelización) porque yo he hablado del límite tecnológico, no de las limitaciones económicas, sociales, políticas etc., obviamente más restrictivas. Incluso nuestros límites tecnológicos suponen optimistamente un mundo que no disminuye de tamaño y menos aún que colapsa. Cuando la disminución es inevitable y el colapso altamente probable. ¿No se estará el lector anclando en el tema renovable sin conectarlo con el resto de problemas?

 

La buena noticia es que esos sesgos son solo sesgos, no límites infranqueables. La mala noticia es que existen y hay que tenerlos en cuenta.

 

Es más, son ellos los que explican porqué no encontramos soluciones a nuestra crisis Civilizatoria cuando sabemos del pico del petróleo, de los límites de las renovables, los minerales, los suelos, el agua, del caos climático, de la pérdida de biodiversidad, de la desigualdad humana, etc. Tenemos la sensación colectiva de ser estúpidos porque no reaccionamos (Última llamada). Llenamos nuestros oídos de conferencias sobre Cambio Climático, Pico del petróleo etc. y esperamos del científico de turno que nos aporte soluciones (eso sí, tecno-optimistas, que no duelan, que no nos alejen del promedio, que nos den control y nos permitan seguir a nuestra mayoría favorita).

 

¿Y si el científico nos dice que el Colapso de Civilización es inevitable ya y cercano en el tiempo histórico? ¿Y si nos advierte de que la disminución material (consumo de energía, bienestar material, etc.) va a ser profunda y generalizada y que es mucho más probable un Mad Max apocalíptico o un Elysium injusto que un paisaje idílico de pequeñas comunas en Transición? Tendemos a seguir enfocando las “soluciones” hacia las renovables, el transporte colectivo, la permacultura y demás “pequeñas” acciones (que, aunque obvias, son poco más que cerrar el grifo, poner una bombilla de bajo consumo o ir en bici al trabajo), en vez de hacia cómo romper y superar esos sesgos psico-sociales, hacia cómo adaptarse a una transición que mientras ocurre será inevitablemente muy dolorosa y hacia cómo aumentar esos sesgos cognitivos constructivos como la empatía y el amor.

Carlos de Castro Carranza


El futuro del transporte a debate en la UVa: del 10 al 13 de noviembre

Entre el 10 y el 13 de noviembre hemos preparado un nuevo curso en la Escuelade Ingenierías Industriales y este año el tema elegido es el transporte.

Entre el 10 y el 13 de noviembre el Grupo de Energía y Dinámica de  Sistemas dela UVa nos lanzamos a hacer nuestro cuarto curso. Este año trata sobre el sector más débil de la crisis energética: el transporte. Todos nuestros modelos ponen en evidencia que antes de 2020 vamos a tener problemas a nivel global  para cubrir la demanda creciente de energía en este sector, y esto se agrava en España, que ha seguido una política completamente opuesta a la que ahora necesitamos: enormes invessiones en aeropuertos, autopistas y AVE’s.

Os agradecemos mucho la difusión pues este cuarto curso lo hacemos sin financiación de la UVay dependemos de las matrículas (aunque las charlas, como siempre, son de entrada libre y gratuita).

     >> Información y Matrícula

  • Tasas de matrícula

    MATRÍCULA GENERAL: 40  €

    MATRÍCULA REDUCIDA: 30 €/ para alumnos, profesores, PAS y miembros de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Valladolid.

  • Información e inscripciones

    Centro Buendía. C/ Juan Mambrilla, 14
    Tlf. 983 18 78 05/14
    Horario: de lunes a viernes, de 9 a 14 h.
    inscripcion.centro.buendia@uva.es

 

El lugar es el Salón de Actos dela Escuelade Ingenierías Industriales en el Paseo del Cauce y el programa el siguiente:

Lunes, 10 de noviembre: “Perspectiva global de los retos de sostenibilidad””

Inauguración del curso. (16:30 a 16:45)

Sesión primera (16:45 a 18:30)

Conferencia: “Crisis global y sostenibilidad.”

Ponente: Óscar Carpintero Redondo. Profesor del Depto. de Economía Aplicada de la UVa y coordinador del curso. Presenta: Luis Javier Miguel González. Profesor del Depto. de Ingeniería de Sistemas y Automática de la UVa y coordinador del curso.

Sesión segunda (19:00 a 21:00) Conferencia: “Límites energéticos globales.”

Ponentes: Iñigo Capellán-Pérez. Investigador del Low Carbon Programme (Universidad de País Vasco)

Martes, 11 de noviembre: “Infraestructuras, economía y energía del transporte”

Sesión primera (16:30 a 18:30) Conferencia: “Infraestructuras de transporte en España y su impacto económico, social y ambiental “.

Ponente: Francisco Segura. Responsable del área de transporte de Ecologistas en Acción.

Sesión segunda (19:00 a 21:00) Conferencia: “Perspectivas energéticas y económicas del transporte”

Ponente: Pedro Linares. Profesor de Organización Industrial de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI y actualmente Vicerrector de Investigación e Internacionalización en la Universidad Pontificia Comillas.

 

Miércoles, 12 de noviembre: “Transporte y sociedad en España”

Sesión primera (16:30 a 18:30) Conferencia: “Impacto económico y ambiental del transporte de mercancías. La contabilidad ambiental del transporte en España.”

Ponente: Alfonso Sanz Aduán. Geógrafo, matemático y Técnico Urbanista.

Sesión segunda (19:00 a 21:00) Conferencia: “Empleo y movilidad sostenible”

Ponente: Manel Ferri. Responsable del Centro de Referencia en Movilidad. ISTAS

 

Jueves, 13 de noviembre: “¿Es posible un transporte sostenible?

Sesión primera (16:30 a 18:30) Conferencia: “Gestión del territorio, urbanismo y transporte.”

Pilar Vega Pindado. Profesora de Geografía Humana de la Universidad Complutense de Madrid

Sesión segunda (19:00 a 21:00): Mesa redonda y conclusiones: “¿Es posible satisfacer las necesidades de transporte con energía sostenible?” Presenta y modera: Luis Javier Miguel. Profesor del Depto. de Ingeniería de Sistemas y Automática de la UVa y coordinador del curso.

Participan: Esteban Pérez Blanco. Profesor de Ingeniería del Transporte de la UVa. Fco. Javier Gutiérrez Hurtado. Profesor de Economía Aplicada de la UVa (Jubilado) Pilar Vega Pindado. Profesora de Geografía Humana de la UCM Manuel Saravia Madrigal. Profesor titular de Urbanismo de la UVa.

 

 


¿Soluciones tecnológicas? El caso de las renovables y la permacultura

La transición energética (uno de los problemas) requeriría un tiempo del que ya no disponemos; esto implica que la transición hacia energías renovables (inevitable por otra parte) no será suave ni en un modelo de simple cambio de modelo energético global.

Las renovables no pueden sustituir a las fósiles y mantener a la vez esta Civilización.

Las renovables son intrínsecamente intermitentes y requieren materiales que no son renovables (con sus correspondientes picos de uso), los trabajos de Ted Trainer, Pedro Prieto, Antonio Turiel y Antonio García-Olivares puestos en conjunto serían suficientes para desbancar cualquier argumento tecno-optimista.

La Historia nos dice que las transiciones energéticas se hicieron en épocas de bonanza energética: cuando inventamos la agricultura la energía utilizada de los animales domesticados estaba en ascenso, el carbón no sustituye a la leña, primero se alimenta de ella para montar la infraestructura que necesitó, el petróleo no sustituyó al carbón, se necesitó una primera Revolución Industrial basada en el carbón para que éste se convirtiera en la sangre que bombea nuestra actual civilización. Y la nuclear y el gas natural se han desarrollado durante el ascenso del consumo del petróleo. Por primera vez en la historia de la humanidad se quiere hacer una transición renovable partiendo de un descenso de las fuentes que alimentarían esa transición. Es de un tecno-optimismo que ignora la Historia; propio de quizás el mayor sesgo cognitivo y mito cultural que hoy nos coarta los verdaderos cambios a los que tenemos que adaptarnos.

Desde nuestro grupo hemos mostrado que por límites de materiales, suelos y tiempo no pueden dar ni la mitad del consumo que hoy nos dan las energías fósiles y nuclear. Hemos mostrado que es inevitable durante los próximos 20 años que el sector transporte (clave en nuestro mundo global) sea uno de los sectores que primero sufrirán cambios y descensos importantes (si no lo está haciendo desde 2008).

Y en situación de transición-colapso de las demás energías y de la propia civilización industrial los límites serán aún inferiores, muy inferiores:

En situación de decrecimiento económico: ¿dónde vamos a encontrar el capital para el mantenimiento de una red energética renovable?

En situación de decrecimiento del uso de minerales: ¿dónde vamos a encontrar los materiales?

En situación de decrecimiento energético: ¿dónde vamos a sacar las grandes máquinas que construyen y levantan con petróleo los molinos eólicos o los parques solares?

En situación de colapso: ¿Quién va a disponer de la compleja tecnología que requieren las habitaciones blancas para fabricar paneles fotovoltaicos, dónde se van a disponer los residuos que generen las palas de los molinos o las células fotovoltaicas, qué técnico reparará el inversor de alta potencia o el panel deteriorado? (La situación puede ser similar a la vivida decenas de veces en aquellos proyectos del Tercer Mundo en los que se instala un sistema fotovoltaico en tejados de poblaciones empobrecidas que a los 10 años ya no funcionan porque nadie puede repararlos y/o no se tiene el capital para hacerlo).

Y una observación que se suele obviar, las energías renovables son precisamente las que usa la biosfera (Gaia); sin un cambio de mitos, serán una competencia más con ella, no una colaboración (por ahora de hecho están contribuyendo a la crisis ecológica, y el caso paradigmático son los biocombustibles).

En un mundo que usará renovables a la vez que huye de las urbes y va colapsando, el peligro del deterioro de los ecosistemas (deforestación, desertización, sobre pesca, sobre caza, etc.) puede incluso aumentar, haciendo del colapso algo más largo y profundo.

La permacultura valdría para 500 o 1000 millones de habitantes humanos, no para 7000 y quizás ni siquiera para 3500 millones. Los burros y caballos que sustituirían a los tractores, la leña que sustituiría la calefacción de gas natural, etc. requerirán más biomasa, no menos, al menos durante esa transición-colapso. Demasiada biomasa pasa ya por manos humanas.

En el siglo XIX se alimentaba a menos de 2000 millones de personas, en el XXI, si no olvidamos, tendremos técnicas mejores (más conocimientos ecológicos), pero menos biodiversidad, más caos climático (las inercias de este por ejemplo harán que durante miles de años siga creciendo el nivel del mar aunque la humanidad vuelva a las cavernas mañana), menos bosques, menos tierras fértiles etc. de las que dispusimos hace 200 años. Pensar que seremos muchos más que en el siglo XIX es de un tecno-optimismo injustificado. Volveremos a ello por otra vía.

Carlos de Castro Carranza

 


En manos del capitalismo neoliberal o de cómo retroceder 4000 años

En el código de Hammurabi (1760 a. de C., ley 48) pone:

 “Si un hombre ha estado sujeto a una obligación que conlleva intereses y si la tormenta ha inundado su campo y arrebatado su cosecha, o si, carente de agua, el trigo no creció en el campo, este año no dará trigo al acreedor, sumergirá en agua su campo y no dará el interés de este año”.

Hoy pagamos los intereses con dinero así que lo podríamos leer así:

 “Si una familia está sujeta a un hipoteca y una crisis económica externa a ella deja a sus miembros en el paro, ésta familia recibirá las ayudas necesarias para recuperar el empleo y no pagará la hipoteca ese año”.

Casi cuatro milenios después el progreso neoliberal nos ha llevado a:

 “Si una familia está sujeta a una hipoteca y una crisis económica ha dejado a sus miembros en el paro, “que se jodan”, ésta familia perderá su casa, seguirá debiendo la hipoteca y los que produjeron la crisis serán recompensados”.

Carlos de Castro Carranza

 


Este año no tenemos curso…de momento

Llega octubre a Valladolid, se termina el tiempo de las acerolas y la ciudad comienza a oler a Seminci. Ya casi nos habíamos acostumbrado a que por estas fechas tuviéramos también  el curso de del Grupo de Energía y Dinámica de Sistemas de la UVa, como tuvimos en 2011 con los Limites del Crecimiento, en 2012 con  el Futuro de la Energía y en 2013 con el curso sobre la Transición hacia una sociedad sostenible. Pero este año no ha podido ser.

A pesar del éxito de matrícula que siempre hemos tenido, el Área de Extensión y Cultura de la UVa ha decidido financiar a otros grupos (lo cual es lógico dados los recortes presupuestarios y la cantidad de solicitudes). Este año la UVa ha apostado por otros cursos, entre los que me gustaría destacar el organizado por el de Área de Cooperación al Desarrollo que está teniendo lugar en estos días: Salud global en un contexto de sostenibilidad medioambiental y equidad de género.

Sin embargo, hemos decidido intentar mantener nuestra pequeña tradición y estamos organizando un curso, también en la Escuela de Ingenierías, pero esta vez con financiación propia. Tendrá lugar a mediados de noviembre y el tema que hemos elegido es el Transporte.

La elección del Transporte como tema era obligada, ya que nuestros últimos estudios  muestran claramente que, en esta misma década, vamos a tener serios problemas en este sector debido al pico del petróleo y la insuficiencia de las soluciones técnicas. Esto contrasta enormemente con la inercia de las políticas de movilidad que han fomentado  (y siguen fomentando) los sucesivos gobiernos españoles durante décadas, basados en los modos de transporte menos compatibles con un futuro de energía escasa.

Esperamos poder contar también con  toda la atención y colaboración  que nos habéis prestado  otros años, tanto los alumnos que os habéis matriculado (haciendo el curso posible), como las numerosas personas de esta ciudad que acudís a las charlas y nos ayudáis tanto a difundirlo. Muchas gracias de antemano. Os seguiremos informando.

 

Marga Mediavilla


Expertos asustados y realimentaciones

Quizás los expertos de cada campo quieren llamar la atención para que los escuchemos y por eso exageran y ven solo sus propios ombligos. Pero en realidad los informes de los expertos tienden a ser conservadores por dos razones fundamentales:

1. Porque  hay una fuerte tendencia a que el experto lo sea en un campo realativamente pequeño e ignore en la práctica y en su visión mental (sesgos cognitivos) el resto de temas. En realidad no hay expertos del sistema como conjunto; yo solo conozco a un puñado de personas en todo el Planeta (¿por lo agobiante que es?) que traten de tener en la cabeza las implicaciones simultáneas y en realimentación de algunas “variables” importantes como las de la figura:

 

2. Los expertos suelen publicar en revistas científicas en las que existen fuertes tendencias a aumentar los sesgos cognitivos relacionados con la Autoridad, el Promedio, seguir la “moda”, etc. (esto lo ampliaremos en otros posts), con lo que resultados que pueden sonar radicales no son fácilmente admitidos (nuestro grupo está embarcado en pedir financiación para nuestras investigaciones y no se nos ocurre titular el proyecto así: “Sistema de transporte en lo que quede de España durante el Colapso de la Civilización: escenarios y modelos de dinámica de sistemas hasta el 2050”).  Además está el hecho de que el científico experto en inteligibilidad de la palabra en recintos acústicos o en espectroscopía Raman o en lo que sea (la inmensa mayoría de nuestros científicos) tiende no solo a ignorar el resto de campos, sino que existe cierta prepotencia a la hora de juzgar el campo de los demás, sobre todo si este tiene implicaciones humanas, sociales, económicas o políticas en las que todo ser humano se considera experto; es decir, si como físico yo cuento a alguien algo sobre inteligibilidad de la palabra en recintos acústicos me escuchará y si soy hábil, con cierto interés. Pero si le hablo de las consecuencias que puede tener el hecho de que las energías renovables están muy limitadas para sustituir a las fósiles, entonces la discusión está servida con el químico, el economista, el taxista, el peluquero, mi tía o mi sobrino, incluso pondré muy nervioso al experto en parques fotovoltaicos o eólicos. Sencillamente el segundo tema es demasiado importante para ignorarlo y todos ya tenemos formadas ciertas opiniones.

En cualquier caso, si los expertos de cada campo no han perdido los nervios, basta con hacer el esfuerzo de leer sus informes globales o simplemente citar algunas de sus frases para asustarse: caos climático, pico del petróleo, 6ª Gran Extinción… Y lo peor no es eso, son, una vez más, las realimentaciones.

Los modelos de dinámica de sistemas que hemos trabajado en el Grupo de Energía y Dinámica de Sistemas de la UVa, tienden a dar situaciones críticas cuando se analiza el cenit de petróleo y sus consecuencias; si al problema energético se le añaden realimentaciones con el caos climático, incluso siendo muy optimistas con una transición renovable rápida y sin tener en cuenta otros problemas y sobrepasamientos, los modelos tienden a dar resultados de colapso.

Modelos como los famosos de Los Límites del Crecimiento de los Meadows (que la realidad se empeña en seguir tras más de 40 años) arrojan un pico de “Civilización” a finales de la década que viene. Pero ellos mismos advirtieron que fueron optimistas (por ejemplo no integraron el problema de las élites).

Mis modelos de energía-caos climático de 2008 no excesivamente optimistas con las renovables ponen ese pico en 2010-2020. Históricamente, ya.

Nadie ha modelado las interacciones entre los seis recuadros (hay más) que destaco en la figura, pero uno intuye que las realimentaciones positivas implican un colapso civilizatorio relativamente rápido (décadas, no muchas generaciones humanas):

Ejemplos (imagine cómo):

1. + caos climático + pérdida de biodiversidad

+ pérdida de biodiversidad – funciones ecosistémicas

- funciones ecosistémicas + caos climático

 

2.

+ desigualdad + inestabilidad geopolítica

+ inestabilidad + élites corruptas

+ élites corruptas + crisis energética

+ élites corruptas + caos climático

+ élites corruptas + desigualdad

 

3.

+ caos climático + desigualdad

+ caos climático + hambre

 

4.

+ crisis energética + desigualdad

+ crisis energética + crisis de agua

+ crisis energética + crisis de suelos y minerales

+ crisis energética + inestabilidad geopolítica

 

5.

+crisis de agua + desigualdad

+ crisis de agua + hambre

 

6.

+ desigualdad + crisis de suelos

+ desigualdad – biodiversidad

+ desigualdad  + riesgos de pandemias

 

7.

+ inestabilidad geopolítica + riesgo de guerra atómica, química o biológica

 

Romper (casi)todos esos círculos viciosos a un tiempo es fácil e inevitable:

Se llama colapso de Civilización.

 Carlos de Castro Carranza.